El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) informó en los últimos días sobre dos cubanos con órdenes de deportación y antecedentes penales, uno actualmente encarcelado y otro bajo custodia migratoria, que han acumulado antecedentes penales en Nueva York y Florida.
Los casos corresponden a Daniel Rodríguez-Ricardo, actualmente bajo custodia penal y cuya custodia ICE prevé asumir cuando sea liberado, y Salvador J. Sotolongo, arrestado recientemente por agentes migratorios en Florida y que permanece bajo custodia a la espera de su expulsión.
La oficina de Operaciones de Detención y Deportación (ERO) de Buffalo informó el 1 de octubre que Rodríguez-Ricardo, nacido en Cuba, ha sido condenado desde 2011 a penas que, según ICE, totalizan aproximadamente siete años de prisión por delitos que incluyen robo, hurto y posesión de drogas.
Además, según ICE, un juez de inmigración ordenó su deportación en 2014, pero el cubano continuó en Estados Unidos. La agencia aseguró que asumirá su custodia en cuanto concluya su actual período de encarcelamiento.
«Cuando salga, ICE estará allí para llevarlo a casa», afirmó ERO Buffalo en la publicación, acompañada de una fotografía del cubano.
El historial judicial de Rodriguez-Ricardo incluye además una condena que no fue mencionada en el breve comunicado de ICE.
Documentos del sistema judicial de Nueva York muestran que el 21 de marzo de 2017 fue condenado en el condado de Monroe tras declararse culpable de desacato criminal en primer grado. La sentencia fue confirmada por unanimidad en diciembre de 2021 por la División de Apelaciones del Tribunal Supremo de Nueva York.
El expediente revela que el tribunal también dictó una orden de protección que le prohibía contactar con la víctima. Rodríguez-Ricardo cuestionó esa medida alegando que la propia víctima quería una restricción menos severa, pero la corte de apelaciones determinó que el juez tenía autoridad para imponer la prohibición total de contacto y mantuvo la decisión.
Por separado, ICE Miami anunció el domingo la detención de Salvador J. Sotolongo, otro ciudadano cubano que ya tenía una orden final de deportación.
De acuerdo con la agencia, Sotolongo cuenta con condenas por múltiples agresiones agravadas, delitos relacionados con armas, violencia doméstica, obstrucción de la justicia y otras infracciones de tránsito.
ICE indicó que el cubano permanece bajo su custodia mientras se desarrollan los procedimientos para ejecutar la orden de expulsión.
Los casos se suman a otros arrestos recientes de cubanos con órdenes finales de deportación y antecedentes penales. A comienzos de octubre, ICE volvió a detener en Florida a Jean Marcell Pérez García, residente en Estados Unidos desde hacía más de dos décadas y con condenas por tráfico y venta de drogas, fraude, resistencia al arresto y robo.
Pérez García ya había sido liberado meses antes por orden de un juez federal, que consideró que su detención se había prolongado sin una perspectiva real de deportación, pero volvió a quedar bajo custodia migratoria a la espera de su expulsión.
En julio, las autoridades migratorias arrestaron también en Florida a Elias Cardoza-Torres, un cubano cuya orden final de deportación había sido emitida en abril de 2000. Según ICE, durante las décadas posteriores acumuló condenas por venta y posesión de drogas, allanamiento de morada, robo de vehículos y un delito grave relacionado con armas.
La posibilidad de ejecutar este tipo de órdenes antiguas ha cobrado especial relevancia en 2026. En febrero, Cuba recibió un vuelo de ICE con 170 deportados cubanos, entre ellos personas condenadas por delitos graves como asesinato, violación, secuestro y narcotráfico.
Las autoridades estadounidenses señalaron entonces que La Habana había sido históricamente reacia a aceptar determinados retornos, particularmente de ciudadanos con historiales delictivos, una situación que durante años dificultó la ejecución de numerosas órdenes finales de deportación.
Vídeos relacionados:
Archivado en: