De Cuba a Uruguay por Guyana y Brasil: la nueva ruta migratoria de miles de cubanos

Ruta migratoria de cubanos a Uruguay (Ilustración no real creada con IA) © CiberCuba/Sora
Ruta migratoria de cubanos a Uruguay (Ilustración no real creada con IA) Foto © CiberCuba/Sora

Una extensa ruta que comienza en Cuba, atraviesa Guyana y recorre Brasil de norte a sur hasta llegar a la frontera uruguaya se ha convertido en una alternativa migratoria para miles de cubanos, en momentos en que otros caminos utilizados durante los últimos años se han vuelto más difíciles.

Un reportaje de BBC Mundo reconstruye esta «travesía» a partir de datos oficiales y del testimonio de varios migrantes, entre ellos Liudmila Medina, quien recorrió más de 7,000 kilómetros junto a su esposo y sus hijos para establecerse en Uruguay.

El destino inicial de la familia era Estados Unidos. Medina contó que pretendían viajar a Nicaragua para continuar desde allí la ruta hacia el norte, pero el plan se frustró cuando no les permitieron abordar el avión debido al vencimiento de uno de los pasaportes.

Fue entonces cuando tomaron otra decisión. «¿Qué hacemos?», recuerda que le preguntó su esposo. «Nos vamos a Uruguay», respondió ella.

Medina asegura que movió contactos y sobornó a personas para obtener rápidamente el nuevo pasaporte. Después, la familia terminó pagando casi 13,000 dólares a una red de «coyotes» de distintas nacionalidades que los ayudó a completar el recorrido.

El dinero, según relató, representaba prácticamente todo lo que les quedaba e incluía lo obtenido por la venta de la vivienda de su madre.

En abril de 2024 aterrizaron en Guyana en un vuelo comercial. Desde allí atravesaron el país durante unas 17 horas en un minibús junto a decenas de otros migrantes cubanos.

«Íbamos todos apretados, uno encima de otro», recordó Medina.

El trayecto fue especialmente complicado porque viajaba con Tristán, uno de sus hijos, quien tiene problemas en el sistema nervioso central y necesita asistencia constante. También iban con ellos otros dos niños pequeños, mientras Medina estaba embarazada de ocho meses.

«Como no tiene control cefálico, iba a mi lado y caía encima de mí: tenía que sostener a Tristán. Gael en ese entonces tenía 2 añitos y caía encima de mí también», relató.

Tras atravesar Guyana, la familia entró a Brasil por Roraima, el estado más septentrional del país, y continuó el viaje hacia el sur mediante diferentes trayectos terrestres y aéreos.

Una semana después de abandonar Cuba, cruzó finalmente por el paso de Santana do Livramento-Rivera, en la frontera entre Brasil y Uruguay, donde solicitó refugio.

«Nos dijeron: "Bienvenidos a Uruguay"», recordó Medina.

El recorrido realizado por esta familia no es un caso aislado. Un análisis de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), citado por BBC Mundo, señaló un aumento considerable del ingreso de cubanos a Uruguay desde Brasil.

Entre enero y octubre de 2025, la cifra superó los 11,000 cubanos que pasaron por el control migratorio conjunto de Santana do Livramento-Rivera, un promedio aproximado de 30 personas al día.

Guyana ocupa un lugar estratégico en esta ruta porque, según el análisis citado, es el único país de Sudamérica que no exige visa de entrada a los ciudadanos cubanos. Desde allí muchos continúan hacia Brasil y posteriormente a Uruguay.

Las redes que organizan estos recorridos cobran entre 1,200 y 10,000 dólares por persona, dependiendo del lugar de partida y del destino final. El análisis también documentó casos de agresiones físicas y detenciones ilegales de migrantes.

Entre los propios cubanos, ese largo desplazamiento por Sudamérica ha terminado siendo conocido como «la travesía».

El auge de esta ruta coincide con un crecimiento sostenido de la presencia cubana en Uruguay.

Solo durante 2025, los ingresos de ciudadanos cubanos al país superaron los egresos en 14,961 personas, según datos de la Dirección Nacional de Migración citados por BBC Mundo. Entre enero y julio de 2026, el saldo positivo alcanzó otras 8,123 personas.

El fenómeno también está ejerciendo una fuerte presión sobre el sistema de refugio. Al cierre de junio había 30,715 solicitudes pendientes de resolución y aproximadamente el 89% correspondía a ciudadanos cubanos, según cifras de la Comisión de Refugiados (CORE).

Durante la primera mitad de 2026, el organismo recibió un promedio aproximado de 1,300 solicitudes mensuales.

La vicecanciller uruguaya y presidenta de la CORE, Valeria Csukasi, atribuyó la acumulación de expedientes principalmente a un «desajuste estructural entre el volumen de solicitudes y la capacidad institucional y operativa» del organismo para procesarlas.

Para muchos solicitantes, la demora en sus expedientes implica permanecer durante años en una situación migratoria incierta que puede dificultar el acceso a créditos bancarios, garantías para alquilar viviendas o determinados procesos de reunificación familiar.

Al mismo tiempo, los cubanos encabezan actualmente la concesión de residencias permanentes en Uruguay. Durante 2025 obtuvieron 6,185, más de un tercio de todas las otorgadas en el país, y durante los primeros siete meses de 2026 recibieron otras 4,665, según datos migratorios citados por BBC Mundo.

Madelyn del Río, presidenta de la organización Manos Cubanas, estima que actualmente podrían vivir en Uruguay alrededor de 60,000 cubanos, una cifra muy superior a los 11,826 nacidos en la isla contabilizados en el censo de 2023.

Del Río sostiene que muchos siguen entrando por la frontera brasileña porque el recorrido puede resultar más rápido que esperar determinados procesos de visado, incluidos los de reunificación familiar.

La creciente presencia cubana ya es visible tanto en Montevideo como en localidades más pequeñas. En Santa Rosa, una ciudad de unos 7,000 habitantes situada aproximadamente 50 kilómetros al norte de la capital, se han instalado cerca de 1,100 inmigrantes cubanos, muchos de ellos empleados en campos cercanos y en una empresa avícola.

Los cubanos ya forman parte de distintos sectores de la vida cotidiana uruguaya, desde la medicina y el comercio hasta trabajos de reparto, seguridad y servicios. Aunque muchos aseguran haber sido bien recibidos, también existen testimonios de discriminación y xenofobia.

Para Medina, la decisión de emigrar estuvo estrechamente relacionada con la situación de su hijo Tristán. El menor había sido operado de dos tumores cerebrales en Cuba en 2019 y, según su madre, sufrió posteriormente daños en el sistema nervioso debido a complicaciones médicas.

Ella abandonó entonces su carrera como cantante y actriz, en la que era conocida como Mía Rosa, para dedicarse a la rehabilitación del niño. Con el paso del tiempo, asegura, la falta de resultados, medicamentos y alimentos básicos terminó empujando a la familia a marcharse de Cuba.

La llegada a Uruguay tampoco resolvió inmediatamente todos sus problemas. Medina tuvo que pedir dinero prestado, adaptarse a una nueva realidad económica y acudir sola al hospital público Pereira Rossell para dar a luz a su hijo Kai.

Posteriormente, sus hijos pudieron acceder a un centro preescolar mediante una beca gubernamental, mientras la familia recibió un subsidio estatal para vivienda y apoyo económico de una fundación para personas refugiadas.

«Cuando llegamos a Uruguay, recibimos un abrazo», resumió Medina.

Su principal decepción ha sido que la rehabilitación de Tristán mediante la Teletón fue considerada inviable. Incluso llegó a pensar en trasladarse a España en busca de otras opciones médicas, aunque finalmente descartó esa posibilidad.

Actualmente, Tristán recibe seguimiento de especialistas en el hospital Pereira Rossell. Medina dedica su tiempo a cuidarlo en el apartamento subsidiado de Montevideo donde vive con su esposo y sus demás hijos.

La familia también ha logrado reunir en Uruguay a la madre de Medina. Ahora sueñan con comprar un automóvil y una vivienda propia.

«Es increíble ver ahora cómo estamos, con una seguridad de que nada nos va a faltar», afirmó. «Allá estamos muy limitados y con mucho temor; acá no tenemos temor a nada. Acá tenemos lo que nos propongamos».

La expansión de esta vía migratoria ya había quedado reflejada meses atrás. En junio, un análisis sobre el éxodo cubano hacia Sudamérica documentó que más de 11,000 ciudadanos de la isla habían cruzado desde Brasil hacia Uruguay entre enero y octubre de 2025, principalmente por el paso de Santana do Livramento-Rivera.

La situación migratoria de quienes ya se encuentran en Uruguay, sin embargo, continúa marcada por retrasos. Recientemente, una defensora de derechos humanos exigió respuestas a las autoridades por las prolongadas demoras en miles de solicitudes de refugio.

Los reconocimientos formales como refugiados siguen siendo muy reducidos. Uruguay ha reconocido oficialmente a apenas 52 ciudadanos cubanos como refugiados, pese al enorme volumen de expedientes pendientes.

La llegada creciente de ciudadanos de la isla también ha provocado discusiones sobre integración y empleo. En septiembre, jóvenes cubanos residentes en Uruguay respondieron públicamente a críticas contra los inmigrantes y pidieron reflexionar sobre las circunstancias que llevan a tantas personas a abandonar Cuba.

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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.


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