
Un informe de supervisión elaborado por personal demócrata del Senado de Estados Unidos cuestionó el elevado costo de la operación migratoria en la Base Naval de Guantánamo, donde una inspección realizada en agosto encontró 445 personas asignadas a la misión y ningún migrante detenido.
El informe, publicado el 9 de octubre bajo el título Congressional Oversight of Immigration Detention at Naval Station Guantánamo Bay (Supervisión del Congreso sobre la detención migratoria en la Base Naval de Guantánamo), fue elaborado tras una visita a la instalación el 10 de agosto.
Durante esa inspección no había ningún migrante bajo custodia en la base, mientras permanecían asignadas a la operación 380 personas del Departamento de Defensa, 13 empleados de ICE, 37 contratistas de AIP y 15 integrantes del ICE Health Service Corps, para un total de 445.
Según el documento, desde el primer vuelo de traslado del 4 de febrero de 2025, la administración de Donald Trump ha enviado a aproximadamente 852 hombres adultos desde Estados Unidos hacia Guantánamo, con un costo para los contribuyentes de más de 100 millones de dólares.
The New York Times, que informó sobre las conclusiones del estudio, calculó que ese gasto equivale a aproximadamente 118,000 dólares por cada migrante que ha pasado por la instalación, tomando como referencia los cerca de 850 detenidos enviados a Guantánamo desde febrero de 2025.
La base ha funcionado principalmente como un punto temporal de detención antes de la deportación o el traslado de los migrantes hacia otros destinos. El personal del Senado fue informado de que la estancia promedio de los aproximadamente 850 hombres había sido de entre 20 y 30 días, aunque algunos permanecieron durante meses.
El informe cuestiona precisamente ese desequilibrio entre recursos humanos, capacidad instalada y número real de detenidos, y sostiene que la operación supone un costo significativo para los contribuyentes y afecta la disponibilidad de personal militar.
El despliegue comenzó después de que Trump ordenara en enero de 2025 preparar la Base Naval de Guantánamo para albergar hasta 30,000 migrantes como parte de su estrategia de detención y deportación.
La realidad ha quedado muy lejos de aquel objetivo. Un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) confirmó que el Departamento de Defensa levantó inicialmente tiendas de campaña con capacidad para 5,000 personas, pero fueron desmontadas sin haber alojado a un solo detenido después de que el Departamento de Seguridad Nacional determinara que no cumplían los estándares exigidos para este tipo de instalaciones.
El costo de esas tiendas alcanzó aproximadamente 2,85 millones de dólares, pese a que nunca llegaron a utilizarse. La operación fue reducida considerablemente desde febrero de 2025 y pasó a funcionar con una capacidad mucho menor.
La inspección del Senado también detectó problemas de infraestructura y de coordinación entre las distintas agencias involucradas.
En Camp VI, una antigua prisión utilizada para detenidos vinculados a la denominada guerra contra el terrorismo, se habían instalado literas en las celdas para permitir una capacidad de hasta 350 migrantes. Durante la visita, sin embargo, solo entre 270 y 280 camas estaban disponibles debido a trabajos de mantenimiento.
Cuando existe población detenida, el esquema previsto contempla 23 militares por turno, acompañados por dos contratistas de AIP y un agente de ICE.
Los investigadores señalaron además que no pudieron identificar procedimientos operativos conjuntos claros entre las normas utilizadas por el personal militar y las aplicadas por ICE, pese a que ambos participan en la custodia de los migrantes.
El documento también cuestionó las condiciones para el acceso a abogados. En Camp VI, los detenidos no disponían de un espacio específicamente acondicionado para mantener conversaciones telefónicas confidenciales con sus representantes legales.
Guantánamo cuenta además con una instalación separada del Departamento de Seguridad Nacional destinada históricamente a migrantes interceptados en el mar que solicitan protección. Aunque su capacidad nominal es de 100 personas, el personal del Senado determinó que solo podía alojar a unos 50 hombres debido a problemas estructurales o de mantenimiento.
La operación ha servido principalmente para trasladar temporalmente a personas que ya estaban en proceso de deportación.
Un informe trimestral de los inspectores generales sobre la Operation Southern Guard señaló que, entre el 21 de enero de 2025 y el 29 de julio de 2026, 839 migrantes habían sido trasladados a la base: 632 fueron repatriados a países extranjeros y 207 fueron enviados a destinos dentro de Estados Unidos por razones relacionadas con deportación, salud o procesos legales.
La duración acumulada promedio de las estancias era entonces de 14 días, aunque algunos migrantes permanecieron hasta 101 días en Guantánamo.
Meses antes ya se había cuestionado el bajo nivel de ocupación de las instalaciones de la Base Naval de Guantánamo.
En mayo, solo seis migrantes permanecían detenidos en la instalación, todos haitianos, mientras el Departamento de Defensa mantenía 522 militares asignados a la operación y alrededor de 60 empleados de ICE.
Dos meses después, la administración Trump todavía estudiaba ampliar la capacidad de detención de Guantánamo como parte de un plan que incluía otras 13 ubicaciones.
En ese momento se estimaba que el componente militar de la operación costaba unos $73 millones anuales, pese a que menos del 2% de las aproximadamente 400 camas estaban ocupadas.
Guantánamo también ha sido utilizada para detener temporalmente a ciudadanos cubanos antes de su deportación. En diciembre de 2025, familiares denunciaron que 22 cubanos que habían firmado su salida voluntaria hacia la isla terminaron trasladados desde Luisiana a la base naval.
Un mes después, decenas de cubanos quedaron detenidos en Guantánamo después de creer que el avión en el que viajaban los llevaría directamente a La Habana.
Alrededor de 50 hombres quedaron temporalmente atrapados en un complicado proceso de traslado entre la base, Estados Unidos y Cuba.
Finalmente, en febrero, Estados Unidos repatrió a 170 cubanos en un vuelo hacia La Habana, entre ellos personas que habían pasado previamente por instalaciones de ICE y por la Base Naval de Guantánamo.
El uso de Guantánamo como centro de detención migratoria forma parte de un debate más amplio sobre las políticas de inmigración en EE.UU. Sigue todos los detalles en nuestra sección de Inmigración en EE.UU.
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