
La comunidad latina de Miami ha perdido uno de los homenajes que daban color e identidad a la Pequeña Habana: el mural de Celia Cruz, Héctor Lavoe, Tito Puente y otras leyendas de la salsa que adornaba una esquina de la Calle Ocho fue borrado, dejando sin sus rostros una pared que celebraba la historia musical compartida por cubanos, puertorriqueños y otros latinoamericanos.
La obra, ubicada en la intersección de la Calle Ocho y la avenida 19, desapareció por decisión del propietario del edificio, Santos Campaneria, quien explicó a Telemundo 51 que se sintió defraudado por las autoridades de Miami debido a las exigencias que ha enfrentado para mantener su inmueble y su negocio en funcionamiento.
El mural había sido inaugurado en marzo de 2023 como un homenaje a los artistas que ayudaron a convertir la salsa en uno de los grandes símbolos culturales del Caribe y de la comunidad hispana en Estados Unidos. Su desaparición ha causado tristeza, especialmente entre quienes participaron en su creación.
Pedro Aguiar, el artista venezolano que pintó la obra, se enteró de que había sido borrada a través de las redes sociales. Durante casi un mes trabajó en el proyecto, principalmente de noche, junto con Walter Santiago, de la Fundación Kcull Life, quien también contribuyó con recursos propios.
El artista explicó que el mural tenía un significado personal y cultural que iba mucho más allá de la decoración de una fachada.
«Para mí, siendo hispano-venezolano, esto ha representado mucho para mí porque representa mi cultura», declaró.
Aguiar lamentó la pérdida de un trabajo que consideraba parte de la identidad de la Calle Ocho, pero expresó su disposición a volver a pintarlo.
Aseguró, además, que hoy cuenta con mayores habilidades artísticas que cuando realizó la versión original.
Por su parte, Campaneria defendió su decisión al señalar que gastó aproximadamente 50,000 dólares para cumplir con requisitos vinculados a la inspección de los 40 años del edificio, exigencias que, según él, resultaron excesivas e innecesarias.
El propietario sostuvo que había cedido la pared para un proyecto cultural que no recibió patrocinio municipal, pero que posteriormente no encontró en la ciudad el respaldo que esperaba para resolver las dificultades administrativas relacionadas con su inmueble.
«Todas las promesas que me hicieron de ayuda no me sirvieron», afirmó Campaneria, quien explicó que las autoridades continuaron imponiéndole requisitos que, de no cumplirlos, podían obligarlo a cerrar su negocio.
La controversia llegó también al comisionado municipal del distrito, Rolando Escalona, quien aseguró que desconocía que el mural había sido eliminado y lamentó no haber tenido la oportunidad de intervenir antes de que ocurriera.
Escalona señaló que, dentro de las facultades legales de su cargo, habría podido explorar alternativas de asistencia para el propietario. Ahora tiene previsto reunirse con Campaneria para intentar que permita restaurar la pintura en su ubicación original.
Si esa posibilidad no prospera, el comisionado se comprometió a buscar otro espacio en la Calle Ocho donde pueda realizarse nuevamente el homenaje.
La desaparición de la obra resulta especialmente significativa por el lugar donde estaba situada: La Pequeña Habana es uno de los principales referentes culturales del exilio cubano y de la presencia latina en Miami, con una identidad construida alrededor de la música, el arte, la gastronomía y los negocios establecidos por generaciones de inmigrantes.
Celia Cruz mantiene una presencia destacada en ese paisaje cultural. En 1991 recibió una estrella en el Paseo de la Fama de la Calle Ocho, un reconocimiento que sus seguidores continúan recordando como uno de los homenajes más significativos a la Reina de la Salsa.
La cantante cubana también ha inspirado otras obras de arte público en el barrio. En abril de 2021, fue inaugurado otro mural con su rostro en la Calle Ocho, frente a su estrella del Paseo de la Fama. Aquella pintura estuvo a cargo de la artista Miss Lushy y del colectivo local KCULL Life.
La tradición de rendir homenaje a figuras de la cultura cubana mediante murales se extiende a otros músicos. En octubre de 2022, la emblemática avenida también recibió una obra dedicada a los 50 años de carrera de Willy Chirino, otro de los artistas estrechamente vinculados con la historia musical del exilio.
Estos reconocimientos forman parte de un recorrido cultural en el que conviven el Paseo de la Fama, las galerías, los establecimientos históricos y espacios como el Parque Máximo Gómez, conocido como el Parque del Dominó.
Son lugares que han convertido a la Pequeña Habana en uno de los destinos más representativos de la cultura cubana en Estados Unidos.
Vídeos relacionados:
Archivado en: