La abogada de inmigración Liudmila Marcelo lanzó un mensaje de esperanza a los cubanos que viven en Estados Unidos con el formulario I-220A y enfrentan el miedo a ser detenidos. «Todo esto va a pasar. Confiemos en que va a pasar y en que las cosas van a dar un vuelco y van a mejorar».
Marcelo hizo estas declaraciones durante una entrevista con Tania Costa en el programa de inmigración de CiberCuba, en un contexto de creciente incertidumbre tras la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos que permitió, al menos temporalmente, reanudar las deportaciones a terceros países mientras estudia su legalidad.
La abogada reconoció que el miedo entre los titulares de I-220A es comprensible y real. Según explicó, se han documentado casos de personas detenidas mientras iban a trabajar, compraban medicinas o hacían las compras de la semana. Sin embargo, fue enfática en que el pánico no debe paralizar a nadie.
«Yo no quiero decir que es que tú salgas y enseguida ya tengas una persona esperándote. No quiero sembrar ese terror porque nunca me ha gustado sembrar ese terror», aclaró, pero añadió: «Tampoco me gusta decirle a las personas que estén atemorizados por gusto porque cada cual entiende su miedo y yo no soy quién para juzgar el miedo de los demás».
Su llamado fue a mantener la rutina y no dejarse consumir por la angustia. «Hay que trabajar, hay que pagar los bills, hay que pagar las cosas, hay que seguir subsistiendo». Y advirtió sobre el efecto paralizante del miedo. «Si se nos meten en la cabeza y nos comen el cerebro con el miedo, entonces nos quedamos petrificados y no hacemos nada».
Marcelo también ofreció una perspectiva que busca anclar la esperanza en lo esencial. «Lo peor que hay en esta vida, lo que ya sí no tendría solución, sería la muerte. Así que mientras usted esté vivo y todavía esté aquí, esté luchando por su caso, hay una esperanza».
En cuanto a la representación legal, la abogada fue directa: nadie debería presentarse sin abogado al menos a su audiencia final ante la corte de inmigración. «No le aconsejo a nadie en estos momentos a ir sin abogado al menos a su última corte. ¿Por qué? Porque eso le garantiza después poner una apelación bien preparada si ese caso se perdiese», explicó.
Marcelo también señaló una tendencia observable en los juzgados de Miami. Los jueces, dijo, están suspendiendo las audiencias de quienes tienen representación legal y atendiendo únicamente a quienes comparecen solos.
«Incluso en la primera ya está viendo las diferencias: el que tiene abogado se la están suspendiendo y está dejando de pasar por ese mal rato. Solamente están atendiendo a los que no tienen abogados», advirtió.
Para quienes no puedan costear un abogado desde el inicio del proceso, la recomendación es contratarlo al menos seis meses antes de la audiencia final.
El I-220A es una orden de liberación bajo reconocimiento propio emitida por ICE que permite al inmigrante permanecer en libertad mientras avanza su proceso de deportación, pero no equivale a un parole ni concede estatus migratorio permanente. Según estimaciones de El País, alrededor de 500,000 cubanos llegaron a Estados Unidos entre 2022 y 2024 con este documento, quedando en un limbo legal que se ha agudizado durante 2026.
Una demanda colectiva que involucró en un primer momento a 992 cubanos con I-220A seguía activa en Miami sin resolución definitiva al 13 de octubre, mientras los argumentos orales ante la Corte Suprema sobre la legalidad de las deportaciones a terceros países están previstos para el 9 de diciembre de 2026.
El caso del I-220A es solo uno de los muchos temas que afectan a los cubanos en Estados Unidos. Mantente informado sobre deportaciones, audiencias y tus derechos en nuestra sección de Inmigración en EE.UU.
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