La abogada de inmigración Liudmila Marcelo lanzó una advertencia directa a los cubanos que tienen una solicitud de asilo pendiente ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS): ese trámite, que muchos iniciaron solo para obtener un permiso de trabajo, puede convertirse en una trampa que los lleve a la Corte de Inmigración sin que lo esperen.
El riesgo se volvió más concreto desde que USCIS publicó la norma 91 FR 47101 el 28 de julio de 2026, una regla que permite remitir solicitudes de asilo afirmativo directamente a un juez de Inmigración sin realizar previamente una entrevista con el solicitante. La norma entró en vigor de inmediato y se aplica a todas las solicitudes pendientes desde esa fecha, salvo aquellas que ya tenían entrevista programada.
«Ahora mismo en cualquier momento USCIS puede mandar tu asilo para la corte y vas a estar en la misma situación de los CBP, que definitivamente ellos están en corte porque sí les tocaba estar en corte porque los CBP sí entraron con su corte», advirtió Marcelo durante el programa de CiberCuba.
La abogada explicó que los cubanos que entraron por CBP One —conocido como CBP— ya tenían desde el inicio una Notificación de Comparecencia (NTA) y un proceso judicial activo. Quienes llegaron por parole humanitario, en cambio, no enfrentaban ese escenario de forma automática, pero al presentar asilo ante USCIS quedaron expuestos a que su caso sea trasladado a esa misma instancia.
El problema central, según Marcelo, es que una vez que el expediente llega a la Corte de Inmigración, el solicitante pierde la posibilidad de tramitar la residencia ante USCIS. «Si te ponen en Corte no tienes alivio migratorio en la corte porque la residencia es ante USCIS», señaló.
La abogada fue especialmente crítica con quienes presentaron asilo sin evaluar ese riesgo. «Pensar románticamente que ese asilo en algún momento te iba a resolver tu problema era erróneo. ¿Qué te iba a resolver? Un permiso de trabajo», afirmó, y añadió que el grupo más vulnerable son los cubanos que llegaron directamente desde la Isla por parole humanitario en 2023. «Si los cubanos que entraron antes están perdiendo su asilo, imagínense uno que entró por parole humanitario que vino en el 2023 directo de Cuba para acá».
Además del traslado a Corte, Marcelo advirtió sobre otro riesgo: que USCIS cite al solicitante a una entrevista de «miedo creíble», un estándar más exigente y con plazos más cortos que el proceso de asilo afirmativo ordinario.
Ante ese panorama, la recomendación de la abogada fue contundente: «Por favor manda que te cierren ese asilo. Manda que te cierren ese asilo porque está por un lado un permiso de trabajo pero por el otro el riesgo de que te pongan en corte o que te citen a hacer una entrevista de miedo creíble».
Durante la sesión de preguntas del público, Marcelo también orientó a otros casos. A un parole humanitario que lleva dos años esperando la residencia le indicó que debe iniciar la pre-litigación a los dos años y medio para arrancar el proceso de Mandamus. «A los dos y medio tienes que empezar a hacer ya la pre litigación, cosas que tengas de la pre litigación hecha a los dos y medio, y ahí comienzas entonces a hacer el proceso de Mandamus».
A una residente de diez años por matrimonio cuyo pasaporte fue anulado por el régimen venezolano, Marcelo le recordó que tiene una salida disponible: «Recuerda que tú puedes aplicar por la ciudadanía a los tres años si llevas tres años también de matrimonio».
El contexto agrava la urgencia de estas advertencias. La Corte de Inmigración de Miami-Dade acumulaba 137,373 casos pendientes al 27 de julio de 2026, lo que aumenta el riesgo de retrasos, confusión y órdenes de deportación dictadas en ausencia para quienes son enviados a esa instancia sin saberlo.
Este caso ilustra los riesgos que enfrentan quienes tienen trámites migratorios pendientes. Sigue todos los cambios en las leyes y procesos en nuestra sección de Inmigración en EE.UU.
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