El líder opositor cubano José Daniel Ferrer pronosticó este martes, en entrevista con Tania Costa para CiberCuba, que, una vez celebradas las elecciones de medio término en Estados Unidos, del próximo 3 de noviembre, habrá movimientos significativos en la política de Washington hacia Cuba que muchos no esperan.
Ferrer, fundador de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) y exprisionero político, hizo estas declaraciones un día después de participar en el acto «Cuba Libre: La opresión que La Habana oculta», organizado por la misión estadounidense ante la ONU y Archivo Cuba, donde fue víctima de la chusmería de los 'diplomáticos' del régimen cubano.
«Lo que va a pasar con Cuba nadie lo cuenta, pero todo el mundo (con vínculos con la Administración Trump) dice que es una cuestión prioritaria y que el proceso de presiones y de posibles acciones para que Cuba se democratice no se ha olvidado, no se ha engavetado, no se ha echado al cesto de la basura», afirmó el opositor.
Ferrer fue explícito en que se trata de su valoración personal, no de información confidencial que le hayan transmitido sus contactos en Washington. Aun así, fue categórico: «Después del 3 de noviembre, en cualquier momento, vamos a ver en movimiento cosas que no van a sorprender, pero muchos van a decir: 'Yo pensaba que esto ya era una cuestión sin importancia».
El dirigente opositor explicó que la atención de EE.UU. está actualmente concentrada en la campaña electoral, la inflación, los precios del combustible y la guerra en Medio Oriente, donde Irán sigue lanzando amenazas contra el comercio mundial y los aliados estadounidenses. Esos factores, dijo, han postergado acciones más contundentes sobre Cuba, pero la ventana entre el 3 de noviembre y la toma de posesión del nuevo Congreso en enero abre, a su juicio, una oportunidad política.
Como señal concreta de que la presión ya está en marcha, Ferrer citó los cargos judiciales acumulados contra Raúl Castro: la orden de arresto estatal firmada en Florida este 16 de octubre por la jueza Ariana Fajardo Orshan por conspiración para cometer asesinato en primer grado, y la acusación federal presentada en mayo con siete cargos vinculados al derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
«Los cargos contra Raúl, la orden estatal y el hecho de que ya existe una federal, eso es un recordatorio, y no un recordatorio para preocuparse: es un recuerdo de esos pasos que el momento les exige y que el pueblo de Cuba demanda», subrayó Ferrer.
El opositor también trazó un cuadro sombrío de la situación humanitaria en la isla, comparando La Habana con «Berlín al final de la Segunda Guerra Mundial». «La nación respira miseria extrema por todas partes, los ancianos andan desnutridos pidiendo limosna en la calle o mueren en sus casas».
«El momento exige verdaderos cambios, y si no lo entienden, no van a terminar bien», advirtió Ferrer al régimen cubano.
Además, destacó que las manifestaciones populares continúan en distintas partes del país a pesar de la represión del régimen, lo que a su juicio demuestra que la ciudadanía exige un cambio real.
El pronóstico de Ferrer llega a días de la votación anual de la Asamblea General de la ONU sobre la resolución del embargo, prevista para el 27 y 28 de octubre, en la que más de 554 activistas y organizaciones cubanas han pedido a gobiernos democráticos votar en contra o abstenerse.
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