
Yasmany Moreno de Armas, un cubano de 32 años deportado por Estados Unidos a la República Centroafricana, pidió que el voto latino castigue al presidente Donald Trump en las elecciones de medio término de 2026.
Moreno de Armas pide eso después de haberlo apoyado en los comicios presidenciales de 2024 y terminar varado en África, desde donde denuncia enfermedades, hambre y condiciones extremas.
«El voto latino espero que le castigue en estas elecciones, se lo tiene merecido. Muchos acaban deportados, como nosotros, aquí en África, me pregunto qué hemos hecho. Si llego a saber esto prefiero ir a Cuba, esto es un trauma muy grande para nosotros», declaró Moreno en una entrevista con Univision.
El cubano, que residía en Florida antes de su detención, aseguró sentirse traicionado por el mandatario republicano, a quien respaldó junto con otras personas de su entorno por sus promesas relacionadas con Cuba.
«Los cubanos nos hemos sentido traicionados por Trump. Muchos le apoyaron en la Florida en las elecciones y ¿qué hizo? Nos ha deportado a África. Esa es la solución. Dijo que iba a liberar a Cuba y no lo ha hecho, solo deportar y arrestar a gente inocente. A nosotros nos mandó al infierno», expresó.
De apoyar a Trump en Florida a terminar deportado a África
Moreno llegó a Estados Unidos en balsa en 2016 y recibió un parole humanitario bajo la entonces vigente política de «pies secos, pies mojados».
Posteriormente solicitó la residencia permanente mediante la Ley de Ajuste Cubano, pero su petición fue rechazada porque la presentó después del vencimiento de su parole.
El 11 de mayo de 2025 fue detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y permaneció más de un año bajo custodia migratoria hasta su deportación el 30 de julio de 2026.
Según su testimonio, fue trasladado esposado de manos, cintura y pies, sin conocer inicialmente su destino.
El 1 de agosto llegó a Bangui, capital de la República Centroafricana, un país con el que no tenía vínculos personales ni familiares.
Moreno también ha explicado que teme regresar a Cuba porque anteriormente fue encarcelado por «salida ilegal del territorio nacional», durante un primer intento de emigración.
Su caso forma parte de la política de deportaciones a terceros países impulsada por la administración Trump, que permite trasladar a determinados inmigrantes a naciones distintas de sus países de origen.
En declaraciones a Univision, ICE defendió la expulsión de Moreno y señaló que tenía antecedentes por cinco infracciones de tráfico, entre ellas conducir con la licencia suspendida.
La agencia sostuvo que recibió el debido proceso y que existía una orden de expulsión emitida el 27 de abril de 2026.
«Nos mandó al infierno»: malaria, hambre y denuncias de secuestros
Desde su llegada a Bangui, Moreno ha denunciado las condiciones en las que permanecen decenas de migrantes deportados desde Estados Unidos.
Según explicó, unas 60 personas de distintas nacionalidades están distribuidas en seis centros, sin pasaportes, con movimientos restringidos y dificultades para acceder a alimentos y atención médica.
«Prácticamente todos tenemos malaria, por los mosquitos. Hemos tenido temperatura y síntomas y no todos tienen dinero para medicamentos», relató.
Moreno, quien además padece diabetes y asma, aseguró que los servicios sanitarios son deficientes y que lleva más de un mes esperando los resultados de un análisis de sangre.
«Aquí no hay hospitales ni médicos, es como en Cuba. Nos llevaron a un centro hospitalario y hacen como que te miran, te dan una medicina pero no se quitan los síntomas», denunció.
El cubano también afirmó haber sido detenido en dos ocasiones por personas que identificó como integrantes de las fuerzas de seguridad locales, quienes presuntamente le exigieron dinero para dejarlo en libertad.
«Yo ya estuve en el calabozo, no se lo recomiendo a nadie. Estamos prácticamente secuestrados y así es, luego te piden dinero, un rescate, para liberarte», contó.
En videos publicados en redes sociales, Moreno también denunció que una reunión prevista con representantes de Naciones Unidas fue cancelada sin previo aviso, después de que los migrantes permanecieran tres horas esperando.
La situación ha tenido consecuencias económicas para su familia en Estados Unidos. Moreno aseguró que sus padres y su hermano le envían alrededor de 500 dólares semanales para cubrir sus necesidades y ayudar a otros deportados que carecen de recursos.
La política de deportaciones a terceros países bajo cuestionamiento judicial
El traslado de Moreno se produjo en el marco de un acuerdo entre Washington y la República Centroafricana que incluyó 85 millones de dólares destinados a operaciones de la Organización Internacional para las Migraciones.
Al menos 92 personas fueron enviadas a ese país africano en tres vuelos realizados entre junio y agosto de 2026.
La legalidad de estas deportaciones continúa bajo examen judicial en Estados Unidos. La Corte Suprema permitió temporalmente la continuidad de los traslados mientras se resuelve el litigio, con audiencias previstas para diciembre.
Una salida de Bangui y nuevas esperanzas para los deportados
En medio de la incertidumbre, Arístides Fernández García, otro cubano deportado a la República Centroafricana, logró salir hacia Bolivia el 19 de octubre, después de permanecer casi tres meses en Bangui.
Moreno también ha mencionado el caso de otro compañero, Yasiel Reina, quien habría conseguido un visado humanitario para viajar a Bolivia.
Los abogados de los deportados exploran alternativas para trasladarlos a países latinoamericanos mientras continúan sus procedimientos migratorios en Estados Unidos. Entre las posibilidades mencionadas figura Costa Rica, aunque no existe una solución confirmada para el conjunto del grupo.
La abogada de Moreno también le comunicó que podrían existir negociaciones para su regreso a un centro de detención estadounidense mientras continúa su proceso.
«Prefiero estar dos, tres meses en un centro de detención que seguir deportado en África», afirmó.
Moreno habla de posibles visas humanitarias para sacar a los cubanos de África
En una actualización difundida mediante dos videos en redes sociales, Moreno aseguró que una persona presuntamente vinculada al Gobierno de Estados Unidos está gestionando visas humanitarias temporales para trasladar a cubanos deportados en África hacia países latinoamericanos, donde podrían esperar la resolución de sus procesos migratorios.
Según explicó, los posibles destinos incluirían Costa Rica, Panamá y Guyana, además de Brasil, aunque no ofreció certezas sobre los países que aceptarían a los afectados.
El cubano pidió a los familiares de deportados que permanecen en Liberia, Guinea Ecuatorial, Eswatini y República Centroafricana que le contacten por privado para facilitar información de sus seres queridos, que, según dijo, entregaría al supuesto enlace gubernamental.
Sin embargo, las gestiones anunciadas por Moreno no han sido confirmadas oficialmente por el Gobierno estadounidense.
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