
Una mujer de 41 años fue baleada por su expareja, un cubano que posteriormente se quitó la vida, en una vivienda de Miami-Dade este jueves, apenas 22 días después de que una jueza le negara una orden de protección por violencia doméstica, pese a que la víctima había denunciado amenazas y advertido ante el tribunal que temía por su vida.
Dalianis Lazo, de 41 años, había advertido a un tribunal de Miami-Dade que temía por su vida. Meses después, el jueves 22 de octubre, su expareja Iván Granado llegó en bicicleta hasta su casa en el vecindario Country Walk, en el suroeste del condado, y le disparó antes de quitarse la vida, según informó la Oficina del Sheriff de Miami-Dade.
Lo que hace este caso especialmente perturbador es lo que revelan los registros judiciales consultados por Local 10: apenas 22 días antes del ataque, un juez había denegado su solicitud de orden de protección.
El tiroteo ocurrió a las 11:03 de la mañana del jueves en la dirección 15472 SW 148th St. Una vecina, Cecilia Delfino, declaró que escuchó un grito y tres disparos.
Cuando los agentes de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade llegaron al lugar, encontraron a ambos con heridas de bala. Granado, de 53 años, originario de Cuba -según información de Univision- fue declarado muerto en la escena.
Lazo fue trasladada en estado crítico al Jackson South Medical Center y este viernes, según la información policial, su condición había mejorado.
Local 10 reportó, citando a un agente del organismo, que Lazo tiene entre seis y ocho semanas de embarazo, dato que la policía no había confirmado en la rueda de prensa inicial.
Los registros judiciales muestran que Lazo presentó en abril una petición de orden de protección por violencia doméstica contra Granado, a quien describió como su «exnovio conviviente».
En la solicitud, alertó de «amenazas, acoso, coerción e intimidación continuos» y señaló que él poseía un arma de fuego, había servido en el ejército estadounidense, abusaba del alcohol y la cocaína, y llevaba más de dos años sin empleo estable.
«Temo por mi vida y por la seguridad de mis padres», escribió Lazo en una declaración jurada incluida en el expediente.
A pesar de todo ello, la jueza de circuito Michaelle Gonzalez-Paulson cerró el caso el 30 de septiembre con la justificación de «sin causa justificada» e «insuficiencia de pruebas». Tres semanas después, Granado atacó a Lazo.
En Florida, una orden de protección por violencia doméstica es un procedimiento civil que cualquier persona puede solicitar sin abogado ni fianza, amparada en el Estatuto §741.30 de Florida.
Si el juez determina que existe peligro inmediato, puede emitir una orden temporal de emergencia. Si la deniega, puede fijar una audiencia en un plazo de aproximadamente 15 días o cerrar el caso.
Cuando esto último ocurre, no se activa ninguna restricción de contacto, alejamiento ni obligación de entregar armas, lo que deja a la víctima sin ninguna barrera legal entre ella y su agresor.
Los vecinos describieron a Lazo como una mujer tranquila y amable. «Muy dulce, realmente muy dulce, una persona tranquila», dijo Hector Rodriguez a Local 10, quien también la calificó de «persona encantadora».
El detective Danny Castillo, portavoz del MDSO, calificó el hecho como un incidente doméstico aislado sin peligro para la comunidad.
Este caso no es el primero de su tipo en la zona. Heydi Morales, una madre cubana residente en Miami, sobrevivió a un ataque que casi le cuesta la vida: su expareja la apuñaló 34 veces en distintas partes del cuerpo en junio.
El agresor es Leisnier Mauri García, de 40 años, quien enfrenta cargos por intento de asesinato con arma mortal y violencia doméstica, y permanece recluido en el Centro Correccional Turner Guilford Knight (TGK) sin derecho a fianza.
Florida registra más de 124,000 incidentes de violencia doméstica al año, y un miembro de la familia mata a otro cada 36 horas en el estado, según el Departamento de Aplicación de la Ley de Florida.
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