El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) se sumó este sábado a la campaña coordinada de presión sobre Cuba al publicar en su cuenta oficial de X una cita de su comandante, el general Francis L. Donovan, amplificando el llamado de la CIA a los cubanos para colaborar con la agencia de inteligencia.
«El futuro de Cuba pertenece a quienes actúan. Aprovechen el momento y construyan el cambio que desean ver. No más promesas rotas, corrupción rampante, ni tolerar una clase élite que vive en el lujo mientras los ciudadanos son ignorados. Ahora es el momento», escribió Donovan en la publicación, que retuitea directamente el mensaje previo de la CIA en español.
Es la primera vez que el Comando Sur se suma de forma explícita a un llamado de reclutamiento de inteligencia dirigido a ciudadanos de un país extranjero.
La acción de SOUTHCOM es el tercer eslabón de una cadena pública y coordinada.
El viernes, el secretario de Estado Marco Rubio publicó en sus redes un llamado a los cubanos a colaborar «de forma discreta con la CIA» para crear un «cambio positivo». Horas después, la CIA publicó su propio mensaje en español —prácticamente idéntico al de Rubio— acompañado de un video de casi dos minutos y una guía operacional de siete pasos en Instagram.
Esa guía detallada de la CIA incluye instrucciones de seguridad: usar una VPN que no sea de Cuba, Rusia, Irán, China ni ningún país considerado hostil a Estados Unidos; navegar en modo incógnito; crear correos desechables y borrar el historial.
La agencia también solicitó a quienes la contacten que indiquen su ciudad y país de residencia, puesto de trabajo, nivel de acceso a información y datos de contacto seguros.
Analistas describieron la coordinación pública entre el Departamento de Estado y la CIA como la primera vez en la historia que un secretario de Estado convoca abiertamente al reclutamiento de informantes en un país extranjero a través de redes sociales.
El episodio se produce en medio de una escalada sostenida. En agosto, el New York Times reveló la creación de una fuerza de tarea secreta de la CIA dedicada exclusivamente a Cuba, elevada a categoría «Prioridad 1» al mismo nivel que China, Irán y Rusia.
El propio Donovan se había reunido con altos mandos militares cubanos en el perímetro de la base naval de Guantánamo en mayo.
El régimen cubano respondió con retórica desafiante. El vicecanciller Carlos Fernández de Cossío calificó el llamado de señal de «desesperación» y comparó la oferta de la CIA con la publicidad de pasta de dientes.
El canciller Bruno Rodríguez Parrilla fue más directo: «En nuestras costas hay bellas playas, pero también diente de perro», advirtió, en referencia a quienes lleguen «con fines hostiles y ansias de dominación».
Desde el lado contrario, el congresista cubanoamericano Carlos A. Giménez celebró la iniciativa con una frase contundente: «El régimen en La Habana debe ser relegado al basurero de la historia, y sé que ese día está más cerca que nunca».
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