
El presidente Miguel Díaz-Canel respondió este viernes a las declaraciones de su par estadounidense Donald Trump sobre Cuba con un mensaje en Facebook en el que acusó a Estados Unidos de mantener ambiciones de dominación y defendió el 1 de enero de 1959 como fecha de la independencia cubana.
"El gobierno de EE.UU. deja claro que no renuncia a sus ambiciones de dominación sobre Cuba", escribió Díaz-Canel, quien aseguró que los cubanos están decididos a defender la independencia que, según su relato, alcanzaron con el triunfo de la revolución. La publicación incluyó las etiquetas #CubaNoEsUnaAmenaza y la frase "el bloqueo sí".
El mensaje apareció horas después de que Trump bromeara durante un mitin en Fort Myers, Florida, con detener un buque de guerra estadounidense a unas 50 yardas de la costa cubana cuando regresara de operaciones en Irán. El inquilino de la Casa Blanca también afirmó que enviaría al secretario de Estado, Marco Rubio, para "cerrar el acuerdo".
La reivindicación de 1959 como fecha de la independencia no es nueva en el discurso del gobernante cubano. En septiembre, después de que Trump calificó a Cuba de "Estado absolutamente fallido" ante la Asamblea General de la ONU, Díaz-Canel sostuvo que la libertad de la isla había llegado con la revolución y aseguró que el gobierno no permitiría perderla.
El canciller Bruno Rodríguez Parrilla también reaccionó a las declaraciones estadounidenses con un mensaje en X. "Rechazamos toda amenaza sobre ambiciones de EE.UU. hacia Cuba", escribió, antes de advertir que las costas cubanas, además de sus playas, tienen "diente de perro, inhóspito para quienes llegan con fines hostiles y ansias de dominación".
Rubio, por su parte, publicó ese mismo viernes un llamado a los cubanos para que colaboren "de forma discreta con la CIA" (Agencia Central de Inteligencia) y contribuyan a un cambio en la isla. El secretario de Estado describió el momento como una oportunidad y aludió a las promesas incumplidas, la corrupción y los privilegios de una minoría.
El cruce de declaraciones ocurre después de que los contactos indirectos entre Washington y La Habana quedaran estancados. Según el medio estadounidense The Atlantic, la administración Trump exigió la salida de Díaz-Canel como condición para avanzar, mientras que la encargada de negocios cubana en Washington descartó semanas atrás que existieran negociaciones formales.
La tensión también precede a la votación anual de la Asamblea General de la ONU sobre la resolución que pide el fin del embargo estadounidense, prevista para el 28 de octubre.
Díaz-Canel anticipó que Cuba recibiría menos apoyos que en años anteriores. En 2025, la resolución obtuvo 165 votos favorables, frente a los 187 registrados en 2024.
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