Raúl Cardaba, el popular creador de contenido madrileño conocido como el «Frutero Tiktokero», se rindió ante el batido de mamey cubano en un vídeo que no tardó en desatar una avalancha de reacciones entre cubanos y latinoamericanos en redes sociales.
Cardaba, que regenta junto a su familia la Frutería Vitaminas en la calle Aristóteles, 1, de Madrid, preparó la bebida de forma sencilla: extrajo la pulpa del mamey zapote, la batió con leche y añadió un poco de hielo, sin incorporar azúcar ni ningún otro ingrediente.
El resultado lo dejó sin palabras. «Ni una gota de azúcar, solo un mamey, un poco de leche y puede que sea el mejor batido del mundo», declaró sorprendido ante la cámara.
Antes de probar el resultado definitivo, ya había adelantado su veredicto: «Puede que sea el mejor batido que me he bebido en mi vida».
Al final del vídeo, el frutero madrileño le otorgó una puntuación de 9,5 sobre 10 y describió la textura de la fruta como «de aguacate, así como muy cremoso», algo que no esperaba encontrar al abrir el mamey zapote para preparar la bebida.
El vídeo acumuló miles de «me gusta» y comentarios en pocos días, con cientos de cubanos explicándole la receta tradicional de la isla: pulpa de mamey, leche condensada, hielo triturado y, según algunos, una pizca de sal o un chorrito de vainilla.
«Una lata de leche condensada, una taza de leche entera, hielo y una pizca de sal y dale caña hasta que todo esté bien cremoso. Eso es Cuba en un batido», escribió uno de los seguidores con mayor respaldo en los comentarios.
Otro usuario resumió el origen de la bebida: «El batido de mamey surgió en Cuba, donde la mezcla de la pulpa del mamey zapote con leche, hielo y azúcar se convirtió en una tradición muy popular de su gastronomía. Aunque el árbol del mamey es originario de Mesoamérica y el Caribe, su preparación tradicional en batido se afianzó y popularizó en las bodegas, cafeterías y hogares de la isla».
No faltaron tampoco usuarios dominicanos que reclamaron la bebida como propia bajo el nombre de «batida de zapote», ni ecuatorianos que señalaron que la preparación es patrimonio compartido de varios países latinoamericanos. Un comentario lo resumió con humor: «Unos y otros se pelean por el origen de la fruta y por ser dueños de la receta. ¡Señores, es patrimonio de todos!».
Cardaba lleva desde 2024 popularizando frutas tropicales poco conocidas en España a través de sus redes sociales, donde acumula cientos de miles de seguidores. Su primer gran hito fue el mamoncillo —también conocido como anoncillo en Cuba—, fruta que afirma haber sido el primero en comercializar en España y que disparó su popularidad. Uno de sus vídeos sobre la guanábana llegó a superar los cuatro millones de visualizaciones.
La Frutería Vitaminas ya se había convertido en un punto de referencia para la comunidad cubana residente en Madrid: en abril de 2025, una chef cubana se emocionó al encontrar allí mamey, guayaba y anón, frutas que llevaba cinco años sin probar.
Al cierre del vídeo, Cardaba lanzó una propuesta a sus seguidores: «Me da que pensar que en Cuba tengan este batido porque quizás haya batidos perdidos por el mundo que nos estemos perdiendo y sea una serie increíble», y les pidió que sugirieran en comentarios qué país debería representar con el siguiente batido.
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