
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, contradijo este sábado un reporte del New York Times que aseguraba haber localizado los cuerpos de los cuatro aerotécnicos militares salvadoreños desaparecidos en Haití tras una emboscada, según informó Reuters desde San Salvador y Puerto Príncipe.
El diario estadounidense había reportado, citando a dos fuentes cercanas a la misión de seguridad, que cuatro cuerpos gravemente quemados fueron recuperados en las afueras de la capital haitiana y entregados a un equipo militar salvadoreño en el aeropuerto internacional. El propio periódico reconoció que serían necesarias autopsias para confirmar las identidades.
Horas después de esa publicación, Bukele salió al paso con un mensaje directo en X: «No son nuestros hombres».
El mandatario explicó que una organización no gubernamental entregó los restos en el aeropuerto asegurando que pertenecían a los cuatro aerotécnicos, pero que al examinarlos se determinó que no correspondían a ellos.
«Los restos corresponden a un niño, a un hombre de una estatura considerablemente mayor que la de nuestros aerotécnicos y a una persona que portaba parte de un uniforme de un ejército que no es el nuestro», escribió. Añadió que entre los restos también aparecieron carnés de identificación y uniformes militares de otros países.
Como evidencia, Bukele compartió fotografías de una credencial de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) y una cédula de identidad nacional del Chad a nombre de Sossal Kamis Alhadj, soldado raso con número de identificación T-1426, lo que apunta a que al menos uno de los cuerpos entregados podría pertenecer a un militar chadiano.
Los cuatro aerotécnicos salvadoreños desaparecieron el 18 de octubre cuando su vehículo blindado fue atacado con disparos y explosivos en el sector de Santo, en Croix-des-Bouquets, al noreste de Puerto Príncipe, mientras regresaban de un mercado a su base.
El vehículo se incendió y los cuatro lograron salir, pero se perdió todo contacto con ellos. Fue el primer ataque de importancia contra la GSF desde que la misión inició operaciones.
Medios locales vincularon la emboscada a las pandillas Chèn Méchan y 400 Mawozo, que dominan esa zona, aunque ningún grupo ha reclamado públicamente la autoría.
Bukele había anunciado días antes una operación militar con tropas de élite desplegadas en Haití para rescatar a los cuatro compatriotas «vivos y sin ningún daño», con unos 100 efectivos de fuerzas especiales llegados a Puerto Príncipe el 23 de octubre.
Las búsquedas se concentraron en Croix-des-Bouquets, Plaine du Cul-de-Sac, Santo, Marassa y Shada, en coordinación con la Policía Nacional de Haití.
La GSF opera con autorización del Consejo de Seguridad de la ONU y tiene un techo de 5,500 efectivos, aunque al momento del incidente contaba con apenas unos 2,000 soldados de seis países contribuyentes. Precisamente este domingo, el Consejo prorrogó su mandato por seis meses adicionales, hasta el 31 de marzo de 2027.
Las pandillas haitianas se han expandido marcadamente desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021, tomando control de amplias zonas de Puerto Príncipe y desplazando entre 1,4 y 1,5 millones de personas.
Con la versión de Bukele, el paradero de los cuatro aerotécnicos salvadoreños sigue sin confirmarse oficialmente.
«Todos los que se han enlistado son creyentes y hemos encomendado esta misión a Dios», aseguró el mandatario salvadoreño días antes de recibir unos restos que afirma no corresponden con los de sus oficiales.
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