
El Gobierno Provincial de Matanzas anunció este lunes que 44,760 personas vulnerables están recibiendo alimentos básicos —arroz, chícharos y azúcar— tras un proceso de visitas domiciliarias de trabajadores sociales en los 13 municipios de la provincia, pero el anuncio desató una ola de críticas y preguntas en redes sociales.
Según el funcionario Hidovaldo Díaz Martínez, coordinador de Programas y Objetivos del Gobierno Provincial, un total de 54,683 personas fueron registradas en delegaciones, consejos populares y municipios, aunque el comunicado oficial no explica qué ocurre con las casi 10,000 personas registradas que no quedaron clasificadas entre las de mayor vulnerabilidad.
La distribución de los productos continuará durante noviembre y diciembre en los lugares habituales de cada área urbana y rural, según informaron directivos provinciales de la Empresa Mayorista de Productos Alimenticios y de Consumo.
Por separado, el comunicado menciona entregas del Programa Mundial de Alimentos hasta diciembre: cinco libras de arroz, una libra de chícharos y una libra de aceite para personas en mayor estado de vulnerabilidad, incluyendo niños menores de cinco años, menores con bajo peso o enfermedades crónicas de la infancia y embarazadas, previa identificación por el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social.
Para el bimestre septiembre-octubre, los grupos infantiles y maternos especificados reciben además un litro de aceite adicional.
El propio comunicado reconoce dificultades logísticas por la escasez de combustible y propone el uso de triciclos eléctricos para la distribución, especialmente en zonas urbanas.
La publicación en Facebook del Gobierno Provincial se llenó de comentarios que cuestionan los criterios de selección de beneficiarios y la efectividad del operativo. «Alguien me puede explicar cuales son las personas vulnerables, para saber?», escribió un ciudadano.
Otro cuestionó: «Quiénes son considerados vulnerable, a partir de qué edad, qué situación monetaria debe tener la persona, quién hace la entrevista a las personas... Solo necesito saber pues en mi cuadra nadie ha hecho visita».
Según un vecino de Cárdenas los trabajadores sociales no realizaron las visitas correspondientes y no se entregaron alimentos a todos los vulnerables: «Revisen bien el pueblo esta aburrido de tantas mentiras».
La frase que más resonó fue la de un ciudadano que resumió el sentimiento generalizado: «Es una falta de respeto. El país completo somos vulnerables».
Según el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, al cierre de septiembre de 2026 había más de 883,000 personas registradas en situación de mayor vulnerabilidad en todo el país, en una isla donde la pensión mínima ronda los 4,000 pesos mensuales, equivalentes a entre siete y diez dólares. Una encuesta del Food Monitor Program divulgada en mayo de 2026 indicó que el 33,9% de los hogares cubanos tenía al menos un miembro que se había acostado con hambre en los 30 días anteriores.
Mientras por la libreta de abastecimiento cada vez venden menos a los cubanos, Cáritas —con apoyo de Catholic Relief Services— distribuyó en Matanzas 700 kits humanitarios el 22 de octubre, con arroz, frijoles, aceite, azúcar moreno, pasta, sardinas, atún y artículos de higiene, dirigidos a familias de la Vicaría Nuestra Señora de la Caridad, con un alcance previsto de 18,200 núcleos familiares en la diócesis.
La crisis alimentaria que vive la provincia —y el país— lleva meses acumulando señales de alarma: en febrero las autoridades matanceras ya habían anunciado medidas de emergencia ante la escasez, y en mayo el Partido en la provincia ordenó garantizar alimentos preparados para al menos un tercio de la población.
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