
Los voluntarios de la Parroquia de Guanajay, en Artemisa, publicaron este jueves un mensaje de agradecimiento explícito al Gobierno de Estados Unidos tras completar una jornada de distribución de ayuda humanitaria entre familias vulnerables de su comunidad, en el marco del programa de asistencia de 100 millones de dólares impulsado por Washington.
«Agradecemos al Gobierno de los Estados Unidos por esta ayuda humanitaria, tan necesaria para nuestro pueblo, que nos permite acompañar a numerosas familias que atraviesan momentos complejos», escribió el equipo parroquial en un texto publicado por Cáritas-Pinar del Río en Facebook.
La jornada arrancó con una misa presidida por el padre Daniel y se extendió desde las primeras horas de la mañana hasta el final de la tarde.
Los voluntarios recorrieron barrios y zonas rurales del municipio: Gelabet, la Finca del Americano, Ojo de Agua, Noroña, La Cooperativa y el Reparto de la Granja, llevando los módulos directamente a los hogares.
La entrega forma parte del segundo cargamento de ayuda humanitaria recibido por la Diócesis de Pinar del Río, que llegó a Cuba el lunes con 700 kits de alimentos y 700 módulos de higiene.
Los sacerdotes italianos Daniele y Damiano coordinaron la distribución junto a voluntarios locales en las parroquias de Guanajay y Bahía Honda.
Cada kit de alimentos contiene arroz, frijoles, aceite, azúcar, pasta y conservas de pescado; los módulos de higiene incluyen artículos de aseo, detergente y productos para purificar agua.
El primer cargamento del mes había llegado el 8 de octubre al Aeropuerto Internacional José Martí, también con 700 kits alimentarios y 700 módulos de higiene, y su distribución comenzó dos días después en seis comunidades rurales de Candelaria y Quiebra Hacha.
Todo el operativo se enmarca en el programa de asistencia humanitaria de 100 millones de dólares para Cuba anunciado por el secretario de Estado Marco Rubio el 8 de mayo de 2026, tras reunirse con el papa León XIV en Roma.
De ese total, 60 millones de dólares fueron asignados a Catholic Relief Services (CRS), que trabaja con Cáritas Cuba y la red parroquial para hacer llegar los suministros directamente a las familias, sin que los fondos ni los bienes pasen por el Gobierno cubano ni por el conglomerado militar GAESA.
El programa busca alcanzar a casi 200,000 hogares, equivalentes a más de 500,000 personas en toda la isla.
Los criterios de prioridad incluyen adultos mayores solos, embarazadas, madres lactantes, personas con discapacidad y familias con niños menores de cinco años en situación de riesgo.
El régimen cubano, que inicialmente calificó la oferta de «fábula» y «mentira» por boca del canciller Bruno Rodríguez, terminó aceptando la ayuda, aunque la presentó como una contribución del «pueblo de Estados Unidos» —no del Gobierno de Washington— y acusó a EE.UU. de utilizarla con fines políticos.
La publicación parroquial cerró con una frase que resume el espíritu de la jornada: «Hoy Guanajay ha demostrado que, aun en medio de las dificultades, sigue teniendo un corazón grande, manos dispuestas y una fe que se hace servicio».
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