
El director general de Aguas de La Habana, Yosvany Rubí Bazail, explicó este jueves las causas de las interrupciones recientes en el suministro de agua a la capital: grandes averías en conductoras como Cuenca Sur, roturas de equipos de bombeo en varias fuentes que aguardan la importación de partes y piezas, y ajustes en líneas eléctricas donde se instalan grupos electrógenos.
Las declaraciones se produjeron durante una visita de chequeo al campo de pozos Benigno, al sur del Cotorro, reseñada por el oficialista Granma.
Esa instalación, ubicada en el municipio del Cotorro, complementa el sistema este de la capital y abastece a aproximadamente 58,000 habitantes del municipio de San Miguel del Padrón.
Rubí Bazail precisó que las obras de infraestructura civil en Benigno ya quedaron resueltas, y que en estos momentos se ejecuta un programa de supresión de salideros junto con el completamiento de los equipos de bombeo.
Sobre el respaldo energético, el funcionario detalló que la primera etapa del Programa Integral consiste en instalar grandes grupos electrógenos en las estaciones de bombeo.
«Ahora se están poniendo todos los grandes grupos electrógenos que abastecen a estas estaciones de bombeo, y ya se están haciendo un grupo de pruebas que están saliendo satisfactoriamente», afirmó.
Sin embargo, reconoció que los avances no han eliminado los problemas: «Aún restan afectaciones debido a la contingencia energética que estamos viviendo».
La conductora de Cuenca Sur, señalada como una de las causas principales de los cortes recientes, acumula un historial de fallos en 2026.
En agosto sufrió una avería grave que dejó sin agua a seis municipios, y el 22 de octubre una falla en líneas eléctricas de 110 kV provocó el paro total del bombeo y una nueva rotura en dos puntos de esa misma infraestructura, afectando a cinco municipios centrales.
El objetivo declarado del programa es que las grandes fuentes de abasto cuenten con protección energética propia, lo que permitiría restablecer progresivamente los sistemas de distribución. No obstante, el régimen no ofreció ninguna fecha concreta para la normalización del servicio.
La crisis hídrica en La Habana responde a causas estructurales que se han agudizado por la combinación del deterioro de la infraestructura —tuberías con entre 60 y 70 años de explotación— y la dependencia del sistema de bombeo respecto a la red eléctrica nacional, que sufre cortes frecuentes.
Según datos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, al 29 de octubre más de 2,14 millones de personas en Cuba tenían afectado total o parcialmente el servicio de agua por redes, y la falta de electricidad junto con las roturas de equipos explicaban cerca del 88% de las incidencias.
La solución de largo plazo contempla instalar 200 megavatios de energía solar fotovoltaica para independizar el bombeo del Sistema Electroenergético Nacional, pero esa fase no está prevista hasta los primeros meses de 2027.
En la visita a Benigno participaron la viceprimer ministra Inés María Chapman Waugh, el ministro de Energía y Minas Vicente de la O Levy, el presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos Antonio Rodríguez Rodríguez, y las máximas autoridades del Partido y el Gobierno en La Habana.
Vídeos relacionados:
Archivado en: