
Más de 57,800 habitantes de la provincia de Sancti Spíritus tienen problemas de acceso al agua potable, mientras las autoridades reconocen que las afectaciones eléctricas y las averías en los equipos de bombeo impiden garantizar la estabilidad del servicio.
De acuerdo con un balance publicado este viernes por el periódico provincial Escambray, con datos de la Empresa Provincial de Acueducto y Alcantarillado, unos 19,600 afectados tienen problemas directamente relacionados con la rotura de equipos en las estaciones de bombeo de Vanguardia y Guasimal.
Trinidad concentra las mayores dificultades de la provincia. Roberto Nápoles Darias, director de la empresa provincial, explicó que todas las estaciones de bombeo del municipio están conectadas a circuitos eléctricos diferentes, lo que impide mantener la estabilidad del suministro cuando se producen interrupciones en la red.
"Por afectaciones eléctricas, Trinidad es el municipio de mayor problemática para asegurar el abasto de agua", reconoció el funcionario.
En la cabecera provincial, la situación tampoco garantiza un servicio continuo. Según Nápoles, el bombeo se realiza dos veces al día, una frecuencia que no significa que el agua llegue regularmente a todos los hogares.
Como alternativa, la estación de bombeo de La Boca, en Trinidad, ya dispone de paneles solares. La instalación permite ofrecer servicio prácticamente las 24 horas y llenar el tanque que abastece a la península de Ancón y a la zona baja de la ciudad.
A escala provincial, la empresa ha instalado 99 bombas mediante cambios de matriz energética, aunque estas benefician únicamente a poblaciones pequeñas, de alrededor de 800 habitantes.
El proyecto de mayor alcance sigue pendiente. La instalación de 15 equipos de bombeo con paneles solares en estaciones de más de 15 litros por segundo, que podrían beneficiar a más de 2,000 personas por estación, depende todavía de la importación de la tecnología.
Nápoles afirmó que la inversión permitirá atender poblaciones de todos los municipios y llegar a las zonas más críticas que dependen exclusivamente de la electricidad. Sin embargo, no ofreció una fecha concreta para su ejecución.
Aunque Sancti Spíritus no figura entre los territorios con mayores afectaciones, el panorama nacional refleja una crisis mucho más extendida. En provincias como Santiago de Cuba, Mayabeque, Holguín y La Habana, los ciclos de distribución pueden alcanzar los 30 días y más.
En Santiago de Cuba, una rotura en una tubería de 900 milímetros dejó sin agua a más de 93,000 habitantes de 13 barrios, se supo este jueves.
En Pinar del Río, cerca de 170,000 personas carecen de acceso regular al servicio, mientras los apagones superan las 16 horas diarias en las estaciones de bombeo. Matanzas también registra problemas de abastecimiento para 265,000 habitantes.
A nivel nacional, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos reportó a finales de octubre que más de 2,6 millones de personas tenían afectado total o parcialmente el acceso al agua. A inicios de mes esa cifra llegaba a 2,7 millones de cubanos afectados, equivalentes a 35 % de la población abastecida por redes.
La falta de electricidad y las roturas de equipos explicaban cerca de 88 % de las incidencias reportadas, según el organismo.
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