
La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Pinar del Río reconoció este lunes públicamente que mantener el suministro continuo de agua en la ciudad es «materialmente imposible», debido a la combinación de equipos de bombeo fuera de servicio y severas restricciones eléctricas.
Según la información oficial, la conductora de 20 pulgadas tiene déficit de dos equipos de bombeo; la de 30 pulgadas —que abastece a más del 60% de la población de la capital provincial— opera al 50% de capacidad porque faltan tres de sus seis equipos; y la de 36 pulgadas carece también de dos equipos.
En total, siete equipos de bombeo están ausentes o fuera de servicio entre las tres conductoras principales de la ciudad.
«Ante este escenario combinado de limitaciones energéticas y roturas o déficit de equipos de trabajo, la entrega continua del servicio se vuelve materialmente imposible», señaló la empresa estatal.
Como posible salida, la empresa anuncia que espera incorporar al menos un equipo para la conductora de 30 pulgadas y otro para la de 20, además de una mejora en la estabilidad eléctrica, pero no ofrece ninguna fecha concreta ni un cronograma de distribución por barrios.
El comunicado concluía pidiendo «comprensión y apoyo en estos momentos difíciles», una frase que encendió los ánimos de los pinareños.
«¿Comprensión? Hace años que estamos comprendiendo la situación», respondió un residente.
Otros fueron más directos: «No justificaciones, soluciones» y «con total transparencia les digo que sin agua no podemos vivir. Con comprensión y sin ella».
Un vecina del reparto Pipo denunció tres meses sin agua en esa zona. Varios vecinos reclamaron que la situación no es nueva y que las explicaciones se repiten sin que nada cambie: «La compleja situación la conocemos hace mucho tiempo, lo que queremos es saber cuál es la solución a esta grave situación, no basta con justificaciones, queremos ver resultados».
Apenas tres días antes del comunicado, la viceprimera ministra Inés María Chapman Waugh visitó la provincia acompañada por el director de la Unión Eléctrica y un representante del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), y planteó la necesidad de un programa integral agua-energía.
En ese momento, unos 169,700 habitantes de la provincia carecían de acceso regular al agua potable, con 46 equipos de bombeo y seis de rebombeo averiados a escala provincial, y cortes eléctricos de más de 16 horas diarias en las estaciones de bombeo.
En septiembre, el Partido Comunista provincial ya había admitido que las quejas sobre el agua en Pinar del Río se repetían sin mejora y que más de 100 millones de pesos en inversiones no habían resuelto el problema.
A escala nacional, el INRH reportó más de 2,4 millones de cubanos afectados por el servicio de agua al 26 de octubre de 2026, con más del 85% de la infraestructura hidráulica dependiente del Sistema Eléctrico Nacional.
El comunicado del Acueducto no precisa cuándo podrá restablecerse la continuidad del servicio, y los pinareños siguen esperando una respuesta que, por ahora, no llega.
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