La denuncia de una cubana que asegura haber pagado 70,000 pesos por un colchón relleno de sacos y cartón, en lugar de la espuma que esperaba encontrar, ha provocado numerosas reacciones en redes sociales, donde otras personas afirman haber sido víctimas de engaños similares al comprar colchones en Cuba.
El caso fue difundido en Facebook por Annia Echevarría, quien mostró en un video el interior del producto, supuestamente vendido como procedente de Panamá, y expresó su indignación al descubrir los materiales utilizados para rellenarlo.
«Me estafaron a mí, pero a otras personas no las van a estafar», afirmó la afectada.
En las imágenes, la mujer muestra cómo gran parte del interior del colchón está ocupado por sacos, cartón y otros materiales, mientras que la espuma aparece únicamente en una pequeña sección.
«Donde único pusieron espuma es aquí en esta esquina. Todo lo demás es sacos rellenos», explicó mientras enseñaba lo que había encontrado.
«Mira qué venta más linda de estafa. Setenta mil pesos con dos almohadas de regalo», agregó, en referencia al precio que asegura haber pagado por el producto.
Otras personas aseguran haber sufrido la misma estafa
«Yo también fui estafada con un colchón», escribió una usuaria.
Otra persona aseguró haber perdido incluso más dinero en una compra semejante: «A mí me pasó lo mismo en Santa Clara y perdí 80 mil».
Las experiencias compartidas no se limitaron a hechos recientes. Una comentarista relató que sufrió una situación similar hace dos años y que también tuvo problemas con la compra de otros muebles.
«A mí me pasó igual hace 2 años con un colchón y como si fuera poco un juego de sala también después más nunca te contestan», expresó.
Otras personas también afirmaron haber sido víctimas de engaños semejantes. Una de ellas explicó que el colchón adquirido por su familia parecía estar en buenas condiciones cuando llegó a la vivienda, pero posteriormente descubrieron problemas similares con su interior.
Los testimonios despertaron indignación entre los participantes de la conversación, que pidieron denunciar a los responsables y compartir las imágenes para evitar que otras personas perdieran su dinero.
Sin embargo, los relatos publicados en los comentarios no han sido verificados de manera independiente y no permiten establecer que todos los afectados compraron sus colchones al mismo vendedor.
Dudas sobre el supuesto origen panameño de los colchones
Otro de los aspectos que generó controversia fue la procedencia de la mercancía.
Aunque el colchón habría sido comercializado como un producto llegado de Panamá, varios internautas cuestionaron esa versión al observar los materiales utilizados en su fabricación.
Algunos señalaron que uno de los sacos mostrados en el video parecía llevar la marca cubana Suchel, mientras otros afirmaron que productos semejantes se fabrican en la isla y posteriormente se anuncian como importados.
«Hecho en Cuba con letrero Panamá», resumió un usuario.
Otros antecedentes de colchones con rellenos insólitos en Cuba
El caso recuerda otras denuncias sobre la calidad de los colchones comercializados o entregados a familias cubanas.
En septiembre de 2026, una madre de tres niños con enfermedades crónicas en Santa Clara denunció que los colchones entregados a sus hijos estaban rellenos con lo que describió como «nailon de íntima», en lugar de materiales convencionales.
Un año antes, en agosto de 2025, otra cubana descubrió que el colchón de su madre estaba relleno de hierba seca.
El hallazgo ocurrió cuando la familia decidió enviarlo a reparar y el tapicero abrió la estructura. Según el testimonio compartido entonces, el artesano aseguró que no era la primera vez que encontraba materiales semejantes en el interior de un colchón.
Otro antecedente se registró en noviembre de 2024, cuando una damnificada por el huracán Oscar, en Baracoa, denunció que las autoridades le vendieron por 735 pesos un colchón de pésima calidad.
La mujer mostró una pieza extremadamente delgada, pese a que, según su relato, le habían prometido un colchón camero.
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