
La histórica Iglesia de San Rafael del Cayo, ubicada en Cayo Granma, Santiago de Cuba, permanece sin parte de su techo un año después del paso del huracán Melissa.
Pese a los graves daños sufridos por el templo, sus fieles continúan celebrando misas y otros sacramentos al aire libre, mientras la comunidad católica solicita ayuda para reconstruir la cubierta.
El Arzobispado de Santiago de Cuba informó este martes en Facebook sobre la situación de la iglesia y compartió un llamado de solidaridad publicado originalmente por la parroquia María Auxiliadora, que busca reunir recursos para reparar los daños ocasionados por el ciclón.
«Desde el paso del huracán Melissa, la histórica Iglesia de San Rafael del Cayo quedó con su techo totalmente destruido», señala la publicación.
Las fotografías difundidas muestran la magnitud de los destrozos. Aunque la fachada del edificio permanece en pie, con sus características puertas rojas, su pequeño campanario y la cruz que corona la estructura, una parte de la cubierta ha desaparecido, lo cual constituye un riesgo para los feligreses.
En el interior se observan las vigas de madera y los restos del techo, algunas secciones desprendidas y amplios espacios por donde entra directamente la luz del sol.
«A pesar de esta difícil situación, seguimos celebrando los sacramentos y reuniéndonos en la Santa Eucaristía bajo el cielo abierto», expresó la parroquia.
Ante la imposibilidad de reconstruir la cubierta con los recursos disponibles, los responsables del templo apelaron a la solidaridad de los fieles y de todas las personas dispuestas a colaborar.
«Hoy necesitamos de tu ayuda y generosidad para restaurar el techo de nuestro templo. Tu apoyo, por pequeño que sea, marcará la diferencia», señala el mensaje, que concluye con una frase dirigida a los creyentes: «¡A Dios nadie le gana en generosidad!».
La iglesia está situada en Cayo Granma, un pequeño poblado de pescadores de la bahía de Santiago de Cuba que anteriormente se conocía como Cayo Smith.
El templo constituye el principal espacio religioso de la comunidad y uno de los dedicados a San Rafael Arcángel en el Caribe.
Su importancia va más allá de las celebraciones habituales. Cada 24 de octubre, la capilla acoge la festividad de San Rafael, que reúne a pescadores y devotos que acuden a pedir protección para sus viajes por el mar, agradecer favores recibidos y rezar por la salud de sus familiares.
La tradición religiosa de Cayo Granma está estrechamente vinculada a la vida de sus pescadores. Durante esa jornada, numerosas embarcaciones llegan al islote y los creyentes depositan sus mejores capturas y ofrendas ante la imagen del santo, al que consideran protector de los viajeros y médico divino.
La celebración incluye una procesión por los alrededores del templo, una de las tradiciones religiosas que se mantienen en Santiago de Cuba. Durante el recorrido, los participantes elevan oraciones por los enfermos y por el pueblo cubano.
El boletín oficial Iglesia en Marcha, publicado por la Arquidiócesis de Santiago de Cuba en diciembre de 2025, documentó la celebración de la festividad del 24 de octubre de aquel año, pocos días antes del paso de Melissa.
Según esa publicación, fieles de Cayo Granma, otras zonas de Santiago de Cuba e incluso de otras provincias, acudieron al templo para participar en la misa y la procesión. Durante la ceremonia se rezó especialmente por las personas enfermas y fueron bautizados seis niños de la comunidad.
El huracán Melissa golpeó el oriente cubano el 29 de octubre de 2025. El ciclón tocó tierra por el municipio santiaguero de Guamá con categoría 3 y vientos sostenidos de 195 kilómetros por hora, provocando graves daños en viviendas, instalaciones públicas e infraestructuras.
Cayo Granma fue una de las comunidades afectadas por Melissa, que dejó viviendas destruidas y numerosos daños materiales en este pequeño asentamiento de la bahía santiaguera.
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