
Amnistía Internacional llamó la atención nuevamente sobre el preso político Roberto Pérez Fonseca, uno de los manifestantes del 11 de julio de 2021 que continúa encarcelado en Cuba.
En una publicación difundida en X, bajo la etiqueta #CubaSinRepresión, la organización lo definió como «un activista cubano, defensor de los derechos humanos y preso de conciencia».
Pérez Fonseca está encarcelado desde julio de 2021 y cumple una condena de 10 años. Su caso ha sido objeto de denuncias de familiares y organizaciones de derechos humanos por las condiciones de su reclusión y el deterioro de su salud.
El activista participó en las protestas del 11J en San José de las Lajas, Mayabeque, donde fue grabado mientras rompía una imagen de Fidel Castro. Cinco días después, el 16 de julio, fue detenido en un operativo policial realizado en su vivienda.
En octubre de aquel año, el Tribunal Municipal de San José de las Lajas lo condenó a 10 años de privación de libertad. La Fiscalía había solicitado 12 por los delitos de atentado, desacato, instigación para delinquir y desórdenes públicos. Su familia cuestionó el proceso judicial y denunció irregularidades en la presentación de pruebas y testimonios.
Su madre, Lisset Fonseca, y su hermano, Alberto Ortega Fonseca, conocido como Albert Fonse, han reclamado públicamente su excarcelación. Las denuncias familiares también han documentado castigos disciplinarios y dificultades para comunicarse con él.
En octubre de 2022, las autoridades penitenciarias le habían suspendido las llamadas telefónicas mientras permanecía en una celda de castigo. Su hermano denunció entonces que aquellas comunicaciones, de apenas unos minutos semanales, eran su principal contacto con su madre y su hijo.
Amnistía Internacional lo reconoció formalmente como preso de conciencia el 23 de octubre de 2024, junto a otros activistas encarcelados.
El Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de Naciones Unidas había concluido en 2023 que su encarcelamiento era arbitrario y solicitado su liberación, un pronunciamiento recogido posteriormente por Amnistía Internacional.
La preocupación por su estado físico volvió a intensificarse en agosto pasado. Cubalex alertó de episodios de fiebre, dificultades respiratorias y decaimiento en la prisión de Quivicán, en Mayabeque. Según sus familiares, Pérez Fonseca padece asma, enfermedades pulmonares crónicas y afecciones digestivas que requieren atención médica especializada.
El 15 de octubre, Amnistía Internacional difundió una Acción Urgente sobre su situación. Recogió denuncias de aislamiento reiterado, restricciones de contacto familiar y asistencia médica insuficiente. La organización advirtió de que el preso seguía expuesto a continuos malos tratos.
Ocho días después, al cumplirse dos años de su declaración como preso de conciencia, Amnistía reiteró en un comunicado la exigencia de libertad inmediata e incondicional para Pérez Fonseca, Félix Navarro y Sayli Navarro. Su directora para las Américas, Ana Piquer, denunció las duras condiciones de encarcelamiento que afrontan.
La organización pidió también que, mientras permanezcan en prisión, las autoridades cubanas garanticen asistencia sanitaria adecuada, sin obstáculos, comunicación familiar y condiciones de detención respetuosas de sus derechos.
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