El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia al próximo gobierno demócrata de Texas sobre la seguridad de la frontera con México y aseguró que mantendrá su política migratoria si las nuevas autoridades estatales deciden apartarse de las medidas aplicadas durante la Administración republicana de Greg Abbott.
Durante un intercambio con periodistas, recogido en un video difundido este jueves por la Casa Blanca, Trump fue interrogado sobre la posibilidad de reforzar la presencia federal en la frontera ante un eventual retiro de efectivos estatales bajo la gobernadora electa, Gina Hinojosa.
«Estoy seguro de que la nueva gobernadora va a querer mantener la seguridad en esta frontera de Texas», respondió el mandatario, en una primera reacción que buscó transmitir confianza en que la demócrata mantendrá los controles fronterizos.
Trump también defendió los resultados de su Administración en materia migratoria y aseguró que los habitantes de las comunidades fronterizas han experimentado una mejoría considerable respecto al gobierno de Joe Biden.
«Hace dos días había personas en televisión diciendo que es como vivir en el cielo comparado con vivir en el infierno cuando estaba Biden», afirmó.
El presidente concluyó su respuesta con una advertencia sobre la continuidad de sus medidas de seguridad.
«Estoy seguro de que continuarán con mi política y, si no continúan con mi política, lo haré yo», expresó Trump.
Estas contundentes declaraciones se producen después de que la demócrata Gina Hinojosa derrotara al gobernador republicano Greg Abbott en las elecciones del martes, poniendo fin a más de tres décadas de gobiernos republicanos en Texas.
Hinojosa, representante estatal y primera mujer latina elegida para gobernar Texas, asumirá el cargo en enero de 2027.
Hasta entonces, Abbott continúa al frente del Ejecutivo estatal y mantiene sus competencias sobre los recursos destinados a la seguridad fronteriza.
A pesar de la dureza de las palabras de Trump. la gobernadora electa no ha confirmado que vaya a retirar inmediatamente a la Guardia Nacional ni al resto del personal estatal desplegado en la frontera.
Aunque ha criticado el costo y la gestión de las operaciones migratorias de Abbott, todavía no ha anunciado un plan definitivo sobre la continuidad de esos despliegues.
En declaraciones anteriores a las elecciones, Hinojosa cuestionó que Texas hubiera destinado miles de millones de dólares a detener y procesar judicialmente a migrantes, una política que considera excesivamente costosa y de resultados discutibles.
Sin embargo, también afirmó que está dispuesta a mantener los recursos necesarios para garantizar la seguridad de las comunidades fronterizas.
«La seguridad pública no debería ser una maniobra política», sostuvo la demócrata, quien aseguró que gastaría lo necesario para proteger a la población, pero no para financiar lo que considera un espectáculo político.
El principal punto de conflicto es la Operation Lone Star (Operación Estrella Solitaria), una iniciativa lanzada por Abbott en 2021 para reforzar la vigilancia de la frontera entre Texas y México.
El programa contempla despliegues de la Guardia Nacional de Texas, agentes del Departamento de Seguridad Pública estatal, barreras físicas, operaciones contra el tráfico de personas y drogas y colaboración con las autoridades federales de inmigración.
Desde su creación, la operación ha requerido más de 11,000 millones de dólares en recursos estatales, según los balances presupuestarios y las informaciones publicadas sobre el programa.
La Administración de Abbott también ha utilizado declaraciones de emergencia en la frontera para mantener determinados despliegues y disponer de facultades extraordinarias en materia de seguridad.
Con el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, Texas intensificó la colaboración entre sus fuerzas estatales y las agencias federales encargadas del control migratorio.
Abbott autorizó a efectivos de la Guardia Nacional a participar en determinadas tareas de detención migratoria y desplegó unidades tácticas para trabajar junto a agentes de la Patrulla Fronteriza, como parte del esfuerzo conjunto para impedir cruces irregulares.
La victoria de Hinojosa introduce ahora un cambio político en uno de los estados que más recursos ha destinado a reforzar las políticas migratorias republicanas.
La nueva gobernadora ha defendido una revisión del gasto y del funcionamiento de la Operación Estrella Solitaria, aunque esa posición no equivale a una decisión formal de desmantelar el programa o retirar todos sus efectivos.
El triunfo demócrata en Texas también ha provocado tensiones dentro del Partido Republicano. Tras conocerse los resultados electorales, Trump arremetió contra Greg Abbott y lo responsabilizó de su derrota frente a Hinojosa.
En una publicación en Truth Social, el presidente acusó al gobernador saliente de haberse convertido en un Republican In Name Only (republicano solo de nombre), conocido por las siglas RINO, y afirmó que ese supuesto cambio de orientación política le había costado la reelección.
El mandatario sostuvo que Abbott había abandonado la fórmula política que anteriormente le permitió ganar elecciones, aunque no detalló cuáles decisiones concretas motivaban esa acusación.
La derrota republicana en Texas incluyó también la victoria del demócrata James Talarico sobre Ken Paxton en la contienda por un escaño del Senado federal, otro resultado que puso fin a décadas de dominio republicano en las principales elecciones estatales.
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