
María Corina Machado recorrió este domingo la parroquia caraqueña de San Bernardino, una de las más golpeadas de la capital por el doble terremoto del 24 de junio de 2026, que dejó al menos 6,509 muertos y decenas de miles de viviendas dañadas en todo el país.
La líder opositora caminó por las calles del barrio, donde aún son visibles edificios con grietas estructurales severas y fachadas deterioradas, y escuchó de primera mano los testimonios de familias que perdieron seres queridos y bienes materiales a causa de los sismos. La visita fue difundida por su partido, Vente Venezuela, en la red social X.
El doble terremoto —dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 separados por apenas 39 segundos— fue la mayor catástrofe natural en la historia reciente de Venezuela. El estado costero de La Guaira concentró 158 de los 190 edificios totalmente colapsados en el país, y el Banco Mundial estimó los daños físicos directos en 19,600 millones de dólares, equivalentes al 18% del producto interno bruto venezolano.
En San Bernardino, el colapso del edificio Rita dejó siete muertos, y una tubería rota dificultó las labores de rescate en los días posteriores a los sismos. El balance oficial registra además 16,740 heridos, 14,239 viviendas con afectaciones moderadas y 11,001 con daños graves.
La visita de este domingo forma parte de una intensa agenda que Machado ha desplegado desde su regreso público a Venezuela el 25 de octubre, tras meses operando en la clandestinidad en el marco de negociaciones respaldadas por Washington con el gobierno venezolano.
A finales de octubre, la dirigente ya había recorrido La Guaira —la zona más devastada por los sismos—, visitando Playa Grande, Catia La Mar y Caraballeda, donde se reunió con afectados en distintos puntos de la región.
El viernes, Machado protagonizó otro acto de alto impacto al presentarse en las afueras del penal El Rodeo I, en el estado Miranda, señalado por diversas organizaciones no gubernamentales como un centro de torturas. Con megáfono en mano, prometió a los presos políticos que no los dejaría solos y leyó los nombres de aproximadamente 400 detenidos cuyos casos acumulan 1,756 años de prisión.
Desde lo alto de una zona montañosa desde donde los familiares suelen comunicarse a gritos con sus parientes recluidos, Machado lanzó un mensaje que los presos respondieron con gritos de «Justicia» y «Libertad».
«Estoy aquí con ustedes, no están solos. Libertad para todos los presos políticos. Justicia para las víctimas. Reparación para los familiares. Memoria para que nunca vuelva a ocurrir», declaró la dirigente opositora frente al penal.
Machado también ha mantenido reuniones con dirigentes de la Plataforma Unitaria Democrática y de la Alianza por Venezuela, la coalición que agrupa a pequeñas organizaciones sociales y políticas, consolidando así una agenda que combina solidaridad con las víctimas del terremoto y presión por la liberación de los presos políticos.
Según el Foro Penal, al momento de la visita a El Rodeo I permanecían más de 300 presos políticos en Venezuela, 68 de ellos recluidos en ese penal, frente al cual funciona desde el 8 de enero de 2026 el «Campamento de la Dignidad», una vigilia continua de familiares que el pasado martes cumplió 300 días de presencia ininterrumpida.
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