
Maura Vázquez, de 71 años, llegó esta semana a Pinar del Río en su incansable búsqueda de su hija Doraiky Águila Vázquez, desaparecida hace más de 20 meses.
El dramaturgo y activista pinareño Irán Capote documentó el encuentro en sus redes sociales, describiendo a la madre como una mujer de fortaleza extraordinaria que, entre lágrimas, se niega a perder la esperanza.
«No creo haber conocido a mujer más fuerte que ella. A sus 71 años continúa buscando a su hija por toda la isla», escribió Capote en su publicación, donde relató que Maura le confesó que hay «una llamita encendida dentro de ella que no le permite perder la esperanza».
El viaje a la provincia occidental obedece a una pista familiar: los abuelos de Doraiky vivían en Sandino, municipio pinareño, y la familia cree que en un posible estado de desorientación su hija pudo haber intentado llegar hasta allá. Maura no tiene certezas ni pistas concretas, solo fe y un dolor que contiene para no perder fuerzas.
Según relató Capote, la madre asegura que se desplaza «en lo que pueda moverse» y que, si no encontrara transporte, haría el recorrido caminando. «Porque no detendrá su búsqueda hasta encontrar a su hija», escribió el activista.
«No dejemos apagar esa pequeña llamita de la esperanza. Si la fe mueve montañas, el amor de una madre mueve a todo un país, a todo un universo», concluyó.
Doraiky, de 48 años, desapareció la noche del 15 de marzo de 2025 durante un apagón general que afectó La Habana.
Fue vista por última vez en la Calzada de Diez de Octubre, vistiendo un vestido largo amarillo con flores rojas y sandalias negras con franja roja. Padece episodios de pérdida de memoria transitoria que la hacen especialmente vulnerable a la desorientación.
Desde entonces, Maura no ha dejado de recorrer la isla. Viajó a Sancti Spíritus en octubre tras una pista que situaba a Doraiky en Cabaiguán, sin resultado. Antes había peregrinado al Santuario Nacional de San Lázaro en El Rincón con una fotografía de su hija, y en abril de 2026 acudió personalmente a El Vedado para desmentir un rumor que la situaba en ese barrio habanero.
En junio de 2025, agotada por la inacción institucional, Maura responsabilizó públicamente al régimen cubano por la falta de respuesta oficial. La familia presentó denuncia policial con el número de registro 19434 y nunca recibió asistencia efectiva del Estado.
En la publicación, Capote también habló de los hijos de Doraiky, quienes esperan cumplir la mayoría de edad para salir ellos mismos a buscar a su madre. Uno de ellos cumplirá quince años el próximo año, fecha que Doraiky siempre soñó celebrar junto a su familia.
El activista advirtió que Doraiky «puede estar en cualquier parte, cambiada, transformada, secuestrada, confundida, disociada», y pidió a toda Cuba que siga replicando su imagen y la de su madre en las redes sociales.
La familia ofrece una recompensa de 350,000 pesos cubanos por información certera sobre el paradero de Doraiky. Cualquier pista puede comunicarse a los números 50255751 y 54011152.
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