
Fotografías publicadas en redes sociales muestran las calles de Manzanillo, en la provincia de Granma, prácticamente desiertas a cualquier hora del día, un contraste con el bullicio que caracterizaba a esta ciudad y que vuelve a despertar preocupación entre sus habitantes.
"Antes todo era un gran furgorio de gente a toda hora pero ahora todas las calles vacías a cualquier hora", escribió el autor de la publicación, difundida por el perfil en Facebook "vivencias", tras permanecer dos años ausente de su tierra natal, según confesó en publicaciones anteriores.
Las imágenes muestran avenidas de arquitectura colonial con escasa presencia de peatones, edificios deteriorados y pavimento en mal estado.
El contraste también fue documentado en junio por una cubana identificada como Claudia Manzanillo, quien recorrió la ciudad para su serie "Caminando mi tierra" y encontró calles sin autos ni peatones, escombros, basura acumulada y un salidero de agua sucia.
"Hubo un tiempo en que esta zona era conocida por otras cosas: el movimiento, la familia, la vida que había en cada esquina... Y hoy, lo que más llama la atención es el silencio", relató en un video que provocó reacciones entre cubanos dentro y fuera de la isla.
En meses recientes se han difundido escenas similares en Limonar, Matanzas; Trinidad, Sancti Spíritus; El Vedado, en La Habana, y Gibara, Holguín.
Detrás de este fenómeno aparece una crisis demográfica de enormes dimensiones. Cuba cerró 2025 con 9,434,593 habitantes efectivos, según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), frente a los 11,113,215 registrados en 2022. La diferencia supera los 1,67 millones de personas en apenas tres años.
El saldo migratorio externo de 2025 fue de -245,264 personas, con 317,320 salidas registradas. Entre 70 % y 80 % de quienes emigran tienen menos de 40 años, mientras el 26,7 % de la población que permanece en el país ya supera los 60 años.
Manzanillo también ha perdido habitantes. La ciudad contaba con unos 123,610 residentes en 2021 y las proyecciones basadas en anuarios de la ONEI sitúan su población cerca de los 105,610 en 2026, una reducción aproximada del 14,6 % en cinco años.
A la emigración se suman las condiciones de vida que dificultan la actividad cotidiana. En octubre, algunos sectores de Manzanillo acumulaban hasta 22 meses sin suministro regular de agua.
En septiembre de 2025, vecinos del reparto Gutiérrez confrontaron a la vicepresidenta del Gobierno, Inés María Chapman, durante una visita oficial para denunciar las interrupciones del servicio, que también afectaban al hospital local.
Los apagones de 20 horas diarias y más, junto con el precio de la gasolina, que alcanzaba los 4,000 pesos por litro, completan un panorama que limita la movilidad y agrava las dificultades de las familias.
"Estas imágenes golpean tanto a quienes crecieron aquí, porque no están viendo una calle, están comparando un recuerdo con una realidad", resumió Claudia Manzanillo en su recorrido de junio.
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