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Continúan llegando las buenas noticias desde el Nicklaus Children's Hospital de Miami, adonde fue trasladado en estado crítico el niño cubano Damir Ortiz para recibir atención médica especializada.
El pequeño de 10 años no padece leucemia, como le dictaminaron en el Instituto de Neurología y Neurocirugía de La Habana en febrero.
Según su confirmó su madre, Eliannis Ramírez, a su hijo le realizaron nuevas pruebas que descartaron totalmente el diagnóstico de leucemia de Burkitt.
"Damir, negativo para diagnóstico de leucemia de Burkitt, es confirmado, no tiene ese tipo de leucemia. Seguimos, porque querer es poder y la esperanza sigue intacta. Gracias, Dios, pronto mi hijo tendrá un verdadero diagnóstico y tratamiento de calidad", expresó Ramírez en Facebook.
"¿Algún diagnóstico en Cuba será real y fidedigno?", cuestionó.
Ya el viernes, Eliannis contó que era probable que el niño no tuviera leucemia. "Vamos a esperar a ver los resultados para confirmarlo, pero es lo más probable", afirmó entonces.
Por su parte, la activista Aylin Díaz comentó el estado estable del menor, quien tiene reacciones que demuestran su evolución.
"Responde preguntas con gestos de su cabeza y sus manos. Sus pulmones están mejorando y ya están tratando las bacterias encontradas. ¡Está menos inflamado!", indicó en su cuenta de Facebook.
Damir sufre de neurofibromatosis tipo 1, una dolencia que llevó al desarrollo de un neurofibroma plexiforme en el ojo derecho, que afecta su visión y causa inflamación ocular severa. Además, ha enfrentado otras complicaciones, incluyendo daño renal y una caída significativa de plaquetas y hemoglobina que he han ocasionado sangrado y la necesidad de transfusiones.
El pequeño llegó a Estados Unidos con una bacteria en los pulmones, que no fue notificada en Cuba, ha dicho la madre.
"El niño va mejorando, gracias a Dios, poco a poco. Es visible. Poquito a poquito. Yo siempre estoy ahí y veo la diferencia", afirmó ella.
En una publicación anterior, Ramírez mostró un pulóver con la frase "SOS Damir", reafirmando su agradecimiento a la comunidad que se movilizó para salvar la vida de su hijo.
El menor viajó a Miami en una ambulancia aérea pagada por cubanos en la Isla y en el exilio, tras vencer numerosas trabas.
Debido el deterioro de su salud en Cuba, activistas como Diasniurka Salcedo, Aylín Díaz y el doctor Miguel Ángel Ruano hicieron esfuerzos para trasladarlo a Miami. El proceso incluyó superar barreras burocráticas, económicas y legales, como la gestión de la visa humanitaria para Damir y su madre, además de la contratación de un avión medicalizado debido a la gravedad del niño.
Salcedo ha denunciado públicamente que la demora en la autorización del traslado de Damir desde Cuba fue clave en el empeoramiento de su estado, responsabilizando al régimen de poner en riesgo su vida. "Si le hubieran permitido viajar antes, su estado de salud no habría sido tan crítico. El gobierno cubano dejó que un niño se consumiera antes de aceptar su traslado", señaló.
La historia de Damir, marcada por la lucha por acceder a un tratamiento adecuado, sigue generando críticas a la efectividad del sistema de salud cubano y su capacidad para garantizar diagnósticos y tratamientos de calidad.
Mientras tanto, la familia sigue con la esperanza intacta de que reciba la atención que necesita para su total recuperación.
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