La crisis energética en Cuba ha desatado una ola de indignación popular sin precedentes. Los apagones, que en algunas zonas del país ya superan las 24 horas continuas, han llevado a la población al límite del agotamiento físico y emocional.
Mientras tanto, el régimen continúa repitiendo promesas incumplidas y cifras técnicas que no alivian la desesperación ciudadana.
La Unión Eléctrica (UNE) confirmó este miércoles en su parte oficial que el día de ayer se afectó el servicio las 24 horas, con cifras muy por encima de las previstas, y pronosticó para el horario pico de hoy una afectación de 1729 MW.
La publicación de la UNE en Facebook desató una avalancha de comentarios furiosos de personas de todas las provincias.
Desde Camagüey, un usuario escribió: "4 años ya en este martirio y por lo que veo sumaremos otros tantos… La pandemia del apagón superó la de la COVID-19. Ninguna estrategia resuelve nada, la infelicidad del cubano de a pie se apodera de nuestras almas".
En Cienfuegos la situación también es crítica. "Apagones de 24 horas, esto se ha ido de control… Peor que como estábamos. Esto es un caos", denunció otro ciudadano.
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En el municipio Palmira, la electricidad ha estado ausente durante 25 horas seguidas. "Por Dios, me llega la muerte y no veo una mejora", escribió una joven.
En Bayamo, los residentes relatan jornadas en las que apenas tienen una o dos horas de electricidad al día. "Hasta cuándo mijo, no se va a acabar esto", se quejó una persona agotada.

Las críticas más duras apuntan directamente al Gobierno y al Ministerio de Energía y Minas (MINEM). "Dimisión inmediata para el señor ministro de Energía y Minas por su fallida estrategia de recuperación del SEN, su incapacidad incrementa el sufrimiento de todo un pueblo. Basta ya", exigió otro comentario.
Los testimonios retratan una población completamente desbordada. En Villa Clara, los apagones alcanzan 19 horas diarias.
La indignación también toma un tono de desesperanza: "Seguimos subiendo, qué asco de gobierno que no puede ni garantizar la energía de un país… ya la gente se está quedando sin fuerzas para echar pa'lante".
La narrativa oficial, plagada de eufemismos y tecnicismos, contrasta con la realidad que enfrentan millones de cubanos.
"Nos están matando como perros", sentenció un cubano desde Campechuela. La frase, aunque estremecedora, encapsula el sentimiento generalizado de abandono e impotencia ante un gobierno que ha perdido la capacidad -o la voluntad- de ofrecer respuestas concretas.
Mientras se multiplican los discursos y las promesas vacías desde las esferas de poder, crece el clamor popular que exige soluciones reales, transparencia y responsabilidad.
Como resumió uno de los tantos ciudadanos indignados: "Este país es un desastre".
Una crisis que se extiende en el tiempo
A finales de mayo, el gobierno anunció que los apagones persistirán durante julio y agosto, ya que no tiene soluciones estructurales a la crisis.
La causa, según el MINEM, es la combinación de falta de combustible importado, termoeléctricas en mantenimiento, incremento de la demanda y deterioro de la infraestructura eléctrica nacional.
Lázaro Guerra Hernández, director de electricidad del organismo, explicó que la disponibilidad estimada para el verabo será de apenas 1,935 MW, frente a una demanda que puede alcanzar los 3,500 MW, lo que dejará un déficit de más de 1,500 MW.
Ello implica apagones diarios de al menos cuatro horas por cliente, aunque en la práctica estos cortes suelen extenderse mucho más.
Esa meta de reducir las afectaciones a un promedio de cuatro horas diarias solo será posible si se aumenta la generación en 13 GWh y se controla el crecimiento del consumo.
La esperanza del gobierno es el reingreso de la termoeléctrica de Cienfuegos, con un aporte de 158 MW, que contribuiría a enfrentar la elevada demanda tradicionales de la temporada estival.
Sin embargo, los factores en contra no son pocos: por ejemplo, la escasez de gas licuado de petróleo (GLP) obliga a muchos hogares a cocinar con electricidad, aumentando el consumo.
Según los expertos, cuando la luz regresa tras un apagón, la conexión simultánea de múltiples equipos genera un pico de corriente hasta 15 veces superior al consumo normal, lo que provoca el colapso de transformadores ya deteriorados por el sobreuso.
También se han prometido mantenimientos "más profundos" (aunque no capitales) a las termoeléctricas, así como la recuperación de algunos motores de generación distribuida, dependiendo de la llegada de diésel, todo ello previo a la llegada del verano.
Al respecto, se anunció que la Guiteras (Matanzas) y Felton 1 (Holguín) deberán salir de servicio antes del verano, como parte de labores de mantenimiento urgentes para evitar averías mayores durante los meses de mayor demanda.
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis Energética en Cuba
¿Cuáles son las principales causas de los apagones prolongados en Cuba?
Las principales causas de los apagones en Cuba son el déficit de generación eléctrica, averías en las plantas termoeléctricas y la falta de combustible. El deterioro de las instalaciones, la falta de mantenimiento y la ausencia de inversiones significativas han exacerbado el problema. Además, la generación de energía solar sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda nacional.
¿Qué impacto tienen los apagones en la vida cotidiana de los cubanos?
Los apagones afectan gravemente la calidad de vida de los cubanos, causando agotamiento físico y emocional. Las interrupciones constantes dificultan actividades esencialmente cotidianas como cocinar, conservar alimentos y descansar adecuadamente. Además, la falta de electricidad agrava problemas de salud y afecta profundamente la economía doméstica y nacional.
¿Cuál es la respuesta del gobierno cubano ante la crisis energética?
La respuesta del gobierno cubano ha sido insuficiente, con promesas incumplidas y falta de soluciones efectivas. La Unión Eléctrica (UNE) y el Ministerio de Energía y Minas han sido objeto de críticas por su incapacidad para resolver la crisis. Los ciudadanos expresan desconfianza y frustración ante la falta de transparencia y responsabilidad política.
¿Qué medidas se están tomando para solucionar la crisis energética en Cuba?
El gobierno cubano ha intentado impulsar el uso de energía solar, pero estos esfuerzos han sido insuficientes. No se han presentado soluciones estructurales ni planes de inversión significativos para mejorar la infraestructura energética. La población continúa demandando cambios estructurales y una gestión más eficiente de los recursos energéticos.
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