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La emisora radial de Miami WQBA-1140 AM, conocida desde hace décadas como "La Cubanísima", despidió este martes a la totalidad de su personal.
La medida, sorpresiva para muchos, marca el fin del ejercicio periodístico en una emisora radiofónica histórica, que durante más de medio siglo fue referencia para la comunidad cubana y latina del sur de Florida.
La noticia fue dada a conocer en Café Fuerte por el periodista Wilfredo Cancio, quien detalló que los trabajadores fueron informados del cese de sus funciones poco después del mediodía de este martes.
A partir de este miércoles, WQBA permanecerá al aire solo con programación musical, sin emisiones en vivo ni cobertura informativa.
“Así que el ámbito miamero tendrá al menos más sonidos. Más música y sinrazón, como suelen transcurrir los tiempos actuales”, comentó Cancio, reflejando el sentimiento de pérdida que se vive en la ciudad.
Una “nueva era” que apenas duró un año
El cierre resulta aún más desconcertante considerando que hace apenas un año, el 12 de agosto de 2024, WQBA fue relanzada con un nuevo concepto editorial.
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Bajo la gestión del grupo Latino Media Network (LMN), la emisora adoptó el eslogan “El Pulso de Miami” y contrató a destacadas figuras del medio para consolidar una propuesta enfocada en los intereses de la comunidad hispana local.
Sin embargo, el prometido “momento emocionante” colapsó rápidamente.
La emisora no logró atraer suficiente patrocinio, lo que provocó pérdidas económicas significativas y condujo finalmente a su desmantelamiento.
Fuentes cercanas a LMN confirmaron a la citada fuente que, por ahora, la reestructuración afecta únicamente a WQBA, aunque se prevén también cambios en Radio Mambí, otra emisora de su propiedad y bastión histórico del conservadurismo en español en Estados Unidos.
Entre las voces cesanteadas figuran Oscar Haza, Neida Sandoval, José Alfonso Almora, José Pérez Córdoba (Carlucho); así como Pedro Sevcec y Julio César Camacho, quienes ya habían sido despedidos en junio.
Un legado truncado
Fundada en 1967, WQBA no solo fue un medio de comunicación: se convirtió en una institución cultural y emocional.
Su jingle más famoso, con la voz de Celia Cruz proclamando “Yo soy de Cuba la voz”, selló una identidad compartida por generaciones de exiliados cubanos.
En las décadas de los 70 y 80, la emisora alcanzó altos niveles de audiencia, incluso dentro de la isla, y fue fuente constante de información, análisis político y conexión con las raíces.
Las siglas de la emisora -QBA- fueron pensadas como una representación simbólica de “CUBA”, y su presencia radiofónica era inseparable de las conversaciones cotidianas de muchos hogares del sur de Florida.
Un año agitado para los medios en el sur de Florida
El cierre de WQBA se suma a una ola de retrocesos en el ecosistema mediático hispano de Miami durante 2025:
En mayo, el canal America TeVé–Canal 41 cesó sus operaciones tras una orden judicial derivada de una larga disputa accionarial.
Los empleados fueron desalojados de sus instalaciones en Hialeah Gardens y despedidos sin previo aviso. Desde entonces, la emisora transmite contenidos repetidos con un equipo técnico mínimo, a la espera de una resolución legal definitiva.
También en marzo, Radio y Televisión Martí enfrentó un cierre total de operaciones durante varios días, en lo que fue calificado como un hecho sin precedentes en sus 40 años de historia.
La paralización se produjo en medio de turbulencias administrativas y despidos masivos, tras la aplicación de una orden ejecutiva vinculada al desmantelamiento de la Agencia de Estados Unidos para los Medios Globales (USAGM).
Sin embargo, días después, los empleados fueron reincorporados a sus puestos y se levantaron las restricciones de acceso a las instalaciones.
Aunque el reinicio de las transmisiones no se confirmó de inmediato, la emisora no quedó fuera del aire de forma permanente.
Estos episodios reflejan una tendencia alarmante de recortes, litigios y desinversión en medios tradicionales que durante décadas han servido como pilares informativos de la comunidad cubana y latina en el sur de Florida.
Panorama sombrío
La ola de cierres, despidos y reestructuraciones deja un panorama sombrío para el periodismo en español en Miami, justo cuando las comunidades que sirve más lo necesitan.
En el caso de WQBA, no solo se apaga una frecuencia, sino también una voz identitaria, un símbolo generacional y un vehículo que durante décadas mantuvo vivos los vínculos culturales y políticos del exilio cubano.
El desenlace de La Cubanísima plantea una interrogante urgente: ¿Qué medios quedan para contar las historias de los latinos en Miami con profundidad, contexto y autenticidad?
Mientras las emisoras históricas se diluyen en silencio musical o repeticiones enlatadas, el futuro de la prensa hispana en la capital del exilio luce más incierto que nunca.
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