Kendrys en acción. | Foto © Toronto Blue Jays/Twitter.
Kendrys en acción. | Foto © Toronto Blue Jays/Twitter.

Kendrys Morales se convierte en el octavo bateador cubano que pitchea en Grandes Ligas

En su juego 1212 de Ligas Mayores, Kendrys Morales fue enviado al montículo en el noveno episodio del encuentro que Toronto perdía fácilmente contra Oakland y se erigió en el octavo bateador cubano que deviene improvisado lanzador en el mejor béisbol del mundo.

Morales, quien había brillado en Cuba como pitcher y slugger durante su paso por las filas juveniles, enfrentó a cuatro hombres, dominó a tres de ellos por la vía del elevado a los jardines y acabó colgando el cero.

A saber, Matt Olson le pegó fly al izquierdo; Matt Chapman le negoció el boleto; a Stephen Piscotty lo dominó con batazo al bosque derecho; y Jonathan Lucroy cedió el último out mediante un palomón al centro del terreno.

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En total, el toletero de Fomento realizó 16 envíos, la mitad de ellos en cambio. Los demás se repartieron en cinco sliders, dos curvas y una recta de cuatro costuras a 86 millas por hora.

De los siete strikes que marcó dos fueron cantados, dos desembocaron en conexiones de foul, y los tres restantes terminaron en los referidos elevados al outfield.

En su breve (y explosiva) incursión por las Series Nacionales, la hoja de servicios de Morales da cuenta de que hizo un relevo de 2.1 entradas con ocho bateadores enfrentados, un hit permitido y par de ponches.

Antes que él, solo siete bateadores cubanos habían tenido la osadía de pitchear en el Big Show: ellos son Julio Bécquer, Octavio “Cookie” Rojas, Orlando “Marty” Martínez, Dagoberto “Bert” Campaneris, José Canseco, Alexei Ramírez y Leonys Martín.

Bécquer fue un inicialista zurdo que en 1960 lanzó un inning para los Senadores de Washington en el que le pegaron un jonrón, y un año más tarde sacó cuatro outs para los Mellizos de Minnesota: en ese lapso soportó cuatro indiscutibles, regaló un boleto y le anotaron tres limpias.

Mientras, el camarero Rojas vestía la camiseta de los Filis de Filadelfia en 1967 cuando se apuntó un capítulo de un indiscutible y cero carreras.

Por su parte, el infielder Martínez tiró 0.2 episodios para los Astros de Houston en 1969 con un cuadrangular a su efímero expediente de serpentinero.

Tocó luego su turno al parador en corto Campaneris, que en 1965 desempeñó todas las posiciones del béisbol en un partido con el uniforme de los Atléticos de Kansas City, incluida la misión de lanzar un inning de un hit, una anotada, dos bases y un ponchete.

A seguidas, Canseco dejó el outfield de los Rangers de Texas en 1993 para encargarse de una entrada en la que le pegaron dos imparables, otorgó tres transferencias y le pisaron tres veces el home plate.

El penúltimo caso lo había protagonizado Ramírez, torpedero que subió al box de los Medias Blancas de Chicago en 2015 y liquidó el inning que le encomendaron pese a admitir un indiscutible y dar un pelotazo.

Finalmente, la relación la cerraba el centerfielder Martín, que en la temporada previa fue pitcher para los Cachorros de Chicago por espacio de apenas dos outs, con tres imparables (jonrón incluido) y par de limpias a su haber.

Así que a Kendrys Morales le ha tocado el honor de ser el ocho en la lista. Curiosamente, justo el número que lleva en el dorsal de su uniforme.

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