Diez razones para que los cubanos reconozcan a Enrique Díaz Quesada

El padre del cine cubano, figura principalísima de la cultura cubana en la primera mitad del siglo XX, nació en La Habana un 14 de agosto de 1883, hace 135 años

Enrique Díaz Quesada Foto © www.habanaradio.cu

Este artículo es de hace 3 años

Un incendio destruyó los negativos originales de la considerable producción cinematográfica concebida por Enrique Díaz Quesada, el primero de nuestros cineastas, que falleció el 13 de mayo de 1923, en su residencia de la calle 19, en El Vedado, víctima de una neumonía provocada por el torrencial aguacero que resfrió sus pulmones durante una filmación que decidió no interrumpir.

Su escaso reconocimiento en la actualidad obedece a la tendencia cubana a la desmemoria, y además solo ha llegado hasta nosotros sesenta segundos de un documental observacional muy notable, titulado El parque de Palatino. Pero Díaz Quesada merece ser recordado por varias razones, entre otras, estas diez que a continuación enumeramos:

1.    Diecisiete de los cuarenta títulos de ficción rodados en Cuba entre 1907 y 1922 fueron realizados, y coproducidos por Enrique Díaz Quesada. Su desaparición física fue una catástrofe irreparable para el cine cubano, puesto que Santos y Artigas abandonó definitivamente la producción cinematográfica.

2.    Tan vinculado estuvo al surgimiento y desarrollo del cine cubano que el primer filme dirigido por un compatriota (el corto publicitario El brujo desapareciendo, de 1898, realizado por el empresario y actor José E. Casasús) ya contaba con la colaboración del todavía adolescente.

3.    En 1905, con apenas 20 años, fundaba la Moving Pictures Company, para ofrecer funciones en los teatros Martí y Albisu, donde comienza a presentar noticias locales, que él mismo rodaba, con el nombre de Cuba al día. En este noticiario se registraron decenas de medulares acontecimientos en la vida política y cultural de la nación, incluida la sublevación del partido Independientes de Color, en la región oriental.

4.    Le dio forma al reportaje turístico en Cuba con unas vistas de la ciudad de La Habana, que constan de un rollo y llevan por título La Habana en agosto de 1906. En 1909 realiza también el primer corto de tema religioso al filmar las tradicionales fiestas en honor de la Virgen de la Caridad en Camagüey.

5.    Luego de acondicionar el primer estudio cinematográfico cubano, filmó los cortos de ficción Duelo a orillas del Almendares, Criminal por obcecación y Juan José. Díaz Quesada fungiría, desde entonces, y a lo largo de todas sus películas posteriores, como director y fotógrafo de casi todas sus películas, y además se encarga generalmente del revelado e impresión.

6.    En 1913 acomete el primer largometraje con que cuenta la filmografía nacional: Manuel García o El rey de los campos de Cuba, con el pleno respaldo de los productores Santos y Artigas y que fuera estrenado en los teatros Politeama Grande y Politeama Chico, en los altos de la Manzana de Gómez.

7.    Si bien en otros países triunfaba el melodrama de sello italiano o el filme histórico afrancesado, Díaz Quesada tuvo luces suficientes, apoyado por sus activos productores Santos y Artigas, para comprender la avidez de temas nacionales y sus restantes largos se concentraron en temas y arquetipos populares de sesgo romántico histórico: El capitán mambí (1914), La manigua o La mujer cubana (1915), El rescate del brigadier Sanguily (1917), En poder de los ñáñigos (1917), La careta social (1917), Sangre y azúcar (1919), La brujería en acción (1920) y Arroyito (1922).

8.    Entre las anteriores se encuentra la película más taquillera del cine silente cubano y que sus entusiastas productores declararon que era “el imponderable triunfo de la película nacional: loas a la mujer cubana por su sacrificio en la guerra de independencia: La manigua o La mujer cubana.

9.    La hija del policía o En poder de los ñáñigos, filmada en 1917, fue el primer acercamiento del cine nacional al folclor afrocubano, y entre 1918 y 1919, La Zafra o Sangre y Azúcar, escrita por el prolífico dramaturgo Federico Villoch, se acerca al relato del idilio entre un humilde trabajador y la hija de un hacendado.

10.    Díaz Quesada realizó también la primera y única serie en diez episodios realizada en la Isla: El Genio del Mal (1919-1920), inspirada en las series francesas y norteamericanas y que se estrenó con gran éxito de taquilla el 8 de noviembre de 1920 en el teatro Campoamor, frente al Parque Central.
 

Archivado en:


¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +1 786 3965 689

Necesitamos tu ayuda:

Como tú, miles de cubanos leen y apoyan el periodismo independiente de CiberCuba. Nuestra independencia editorial comienza por nuestra independencia económica: ninguna organización de ningún país financia CiberCuba. Nosotros hacemos nuestra propia agenda, publicamos nuestras opiniones y damos voz a todos los cubanos, sin influencias externas.

Nuestro diario se ha financiado hasta hoy solamente mediante publicidad y fondos propios, pero eso limita lo que podemos hacer. Por esto pedimos tu ayuda. Tu aporte económico nos permitirá hacer más acciones de periodismo investigativo y aumentar el número de colaboradores que reportan desde la isla, mientras conservamos nuestra independencia editorial. Cualquier contribución, grande o pequeña, será muy valiosa para nuestro futuro. Desde solo 5$ y con solo un minuto de tu tiempo puedes colaborar con CiberCuba. Gracias.

Contribuye ahora

Joel del Río

Joel del Río. Periodista, crítico de arte y profesor. Trabaja como redactor de prensa en el ICAIC. Colabora en temas culturales con algunos de los principales medios en Cuba. Ha sido profesor en la FAMCA y la EICTV, de historia del cine y géneros cinematográficos.

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba


Joel del Río

Joel del Río. Periodista, crítico de arte y profesor. Trabaja como redactor de prensa en el ICAIC. Colabora en temas culturales con algunos de los principales medios en Cuba. Ha sido profesor en la FAMCA y la EICTV, de historia del cine y géneros cinematográficos.