Cola para comprar pollo en el Vedado Foto © Facebook / Eydi Sanamé Flores

Cola desde las 10 de la noche para comprar pollo en una tienda de La Habana

Las colas para comprar pollo comienzan la noche anterior, así lo atestiguan estas imágenes compartidas en la red social Facebook por Eydi Sanamé Flores, una comunicadora cubana.

“Las personas están marcando desde las 10 de la noche de ayer. Todo lo que se puede oír desde el otro lado de la calle son gritos, malas palabras y bullicio”, explica Eydi en su perfil e indica, además, que al momento de ser tomada la foto la tienda no ha abierto aún.

El problema actual que vive la población cubana es que, como en el Período Especial, ya no se consigue la comida ni con dinero. En las tiendas sacan pollo 2 o 3 veces en la semana, pero la gente marca desde por la noche y pasan la madrugada entera allí esperando, hasta el otro día que dan turno.

La aglomeración de personas que acampó desde la noche anterior comienza a crecer según avanzan las horas de la mañana.

En estas colas, sobre todo en las que se inician en las noches, resurge un viejo oficio, el de "colero" que estuvo muy de moda durante los años más duros del Período Especial. Luego estos personajes se replegaron a las colas de las embajadas o de los conciertos y eventos culturales importantes.

Según el sol levanta y comienza a calentar las calles de La Habana, las colas se transforman en espacios de interacción más complejos, donde debes tener nervios de acero para no dejarte llevar por la ira y el mal carácter que generan el calor, el hambre y el bullicio.

Desde la otra acera, la comunicadora que publicó este post de "La cola del pollo" en el Vedado, también lo podía sentir.

“Es difícil bajo esas condiciones para cualquier ser humano contener la irritación. Tanto el de la cola como el que cuida la cola”, explica haciendo referencia a los policías y miembros de las Fuerzas Especiales a los que se les ha asignado en Cuba la función de organizar los tumultos.

Captura de imagen Facebook / Eydi Sanamé Flores

Sanamé asegura que percibe que "la policía y los muchachos de las fuerzas especiales se han mantenido ecuánimes" ante los oprobios, gritos y vapuleos de esta cola en El Vedado, un barrio diseñado en la segunda mitad del siglo XIX con el propósito de disfrutar con amplitud del espacio público.

El estado cubano aumentó su importación de pollo desde Estados Unidos, país que se consolida como primer proveedor al país de este tipo de carne. Sin embargo, las más de 16 toneladas importadas de este producto cárnico en abril son insuficientes para la población cubana.

El pollo es prácticamente la única carne disponible en el mercado cubano, pues al cerdo la gente no le ve el pelo desde que sus precios fueron "topados" por el gobierno.

Otras personas han vuelto a la cría de conejos en las azoteas de sus casas. Incluso, recientemente se supo de un habanero que intercambia esta carne por productos higiénicos para evitar tener que hacer las largas colas que se forman en la capital para cualquier cosa.

No hay ciudad en Cuba que no tenga su cola para el pollo, o para el detergente, o para el jabón de baño... Tampoco hay para los cubanos un período libre de carencias y vicisitudes desde hace muchos años ya.

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Gretchen Sánchez

Branded Content Writer en CiberCuba. Doctora en Ciencias por la Universidad de Alicante y Licenciada en Estudios Socioculturales.

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