La gente se nos está muriendo: Entrevista al doctor cubano Alexander Jesús

A mis colegas, llénense de valor, cuando nos unamos y seamos miles no podrán tomar represalias, dijo.

Alexander Jesús Figueredo Izaguirre / Annarella Grimal Foto © CiberCuba

El doctor Alexander Jesús Figueredo Izaguirre vive en Bayamo, provincia Granma, y es residente de tercer año de Urología en el Hospital Carlos Manuel de Céspedes de esa ciudad. Luego de su regreso de Venezuela, como parte de las brigadas médicas cubanas en el exterior, tuvo que enfrentarse a la muerte de su abuelo, a quien siempre llamó papá. Las circunstancias de esa pérdida lo volcaron a denunciar la situación de la salud pública en Cuba.

En conversación con CiberCuba, el galeno cubano reconoce que sus manifestaciones en las redes sociales le han complicado la vida, pero no ve otra opción para que el país se encamine a un cambio inaplazable.

Cuéntanos de los sacrificios de estudiar medicina en Cuba

El sacrificio era grande, pero la recompensa del mañana era mejor porque formaban a uno como un buen médico. No como ahora, que estoy viendo que realmente se forma de médico el que grita más alto "¡Viva Fidel!". Antes era así, pero ahora se ve más.

—¿Crees que esto influye en la atención al paciente?

Claro que influye porque si tú no sabes hacer un buen examen médico, aparte de que no hay medicinas…

—¿Cuáles son los desafíos que enfrenta el personal de la salud hoy en Cuba?

Ahí sí hay tela por donde cortar. Empezando porque el personal de la salud es un ser humano, que tenemos nuestras dificultades. Hay veces que yo me he ido para el salón de operaciones sin desayunar. Son 24 horas. En estos momentos no se está operando, solo se están operando las urgencias médicas porque no hay suturas, no hay guantes no hay sondas… No hay recursos de ningún tipo.

Cuando uno sale de una guardia y va para el salón, te dan una merienda… un té y un pan con un tomate adentro, eso era lo único que daban para un médico que a veces se pasaba doce horas dentro del salón operando. A veces llegaba a la casa y no había nada en el frío para comer. La única opción era irse de misión, aunque fuéramos de esclavos.

—Imagino que es difícil no tener recursos para poder brindarle al paciente una atención médica de calidad

No es acusar, es denunciar la escasez de recursos que tenemos porque al paciente quien da la cara es uno, no es el gobierno. El paciente viene a atenderse y uno, con la mejor disposición de atenderlo le dice, trata de conseguir los medicamentos con un familiar de afuera, es lo que más uno puede decir.

Yo en estos momentos estoy de licencia porque yo me respeto como médico y yo así no trabajo. Mi abuelo se murió porque no había recursos. Y yo en mi dolor la agarré con ellos [con los médicos que lo atendieron]. Si yo no tengo los medios de protección para atender a un paciente con posible COVID positivo, yo no lo puedo atender. Y mi abuelo estaba defecado, orinado…, pero realmente ellos no tienen la culpa.

Quien tiene la culpa es el gobierno, que está diciendo que no hay esto ni lo otro por el bloqueo. Uno se da cuenta que no es el bloqueo cuando uno está en Venezuela, que por quedar bien con el mundo mandan todos los recursos que tenemos aquí. Ah, pero los mandan porque somos potencia médica. No, no somos potencia si la gente se nos está muriendo aquí a los médicos sin medicinas y sin nada.

Recuerdo que estando en Venezuela se apareció un señor que dijo que la misión ya no era humanitaria que ahora era política y tuvimos que ir casa por casa a entregarles medicinas a los pacientes, medicinas que enviaban desde Cuba, y decirles que votaran por [Hugo] Chávez. Cosas así no se olvidan… y había que tragarse eso porque si no te revocaban la misión y te imponían cinco años sin poder salir de Cuba.

—Es muy injusto responsabilizar al médico y ponerlo a que dé explicaciones a los pacientes por la falta de recursos

El Estado tiene que proporcionarme los medios de trabajo. Si no hay medios de protección, el médico y la enfermera no tienen la culpa, pero son los que van a pagar. Todo es culpa del médico: si la embarazada está bajo peso, es culpa del médico; si no se alimenta bien, es culpa del médico. En los consultorios a veces no hay esfigmos [esfigmomanómetros], ni pesas y hay que pesar a los pacientes en las pesas de las bodegas [de productos normados]. No estoy diciendo que en todos, pero en la mayoría.

Todo hoy en día se ha vuelto protocolos y programas para la opinión internacional, y al final todos estos datos son ficticios, son inflados. Y a eso añádele que hay que llenar una hoja de cargo con un número de pacientes, o sea, no es la calidad, sino la cantidad.

—No valoran al personal de la salud

No es tanto eso, es el miedo y la doctrina. Porque aquí te quitan el título, te entierran, dejas de ser un profesional [para] toda la vida y la misma familia que te advierte “no te metas en eso”. Y los médicos ven esas cosas y, no es que sean insensibles ni mucho menos, pero muchos están haciendo especialidades. Es la represión de ellos contra nosotros, como le hicieron al doctor de Holguín que lo expulsaron de su especialidad. Todos los médicos que hemos adoptado esta postura, ya no pensamos en el mañana, pensamos que es el hoy lo que hay que cambiar, pues cambiando hacia la verdad no vamos a perder nada. Al final, ya lo hemos perdido todo.

—Un mensaje a los médicos cubanos

A mis colegas, llénense de valor, cuando nos unamos y seamos miles no podrán tomar represalias. Nos pueden botar a dos o tres, pero no a cientos. Todo lo que esté mal, súbanlo a las redes. Por ejemplo, ha pasado que un paciente necesita ceftazidima, pero no hay y le ponen metronidazol por ponerle algún antibiótico. Eso es iatrogenia* médica, hay que evitar eso. Al final, la culpa es de uno porque si se te muere el paciente los familiares no van a culpar al gobierno, van a culparlo a usted que es el médico, que fue quien mató al paciente. Y entonces el gobierno también lo va a culpar a usted y le va a decir que usted tenía que hacer lo que tenía que hacer.

Haz por hoy porque realmente mañana no vamos a estar.

*La iatrogenia es el daño ocasionado por el profesional de la salud a pacientes, de manera no intencional, que puede provocar desde un ligero malestar hasta la propia muerte.

Archivado en:


¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +1 786 3965 689

Necesitamos tu ayuda:

Como tú, miles de cubanos leen y apoyan el periodismo independiente de CiberCuba. Nuestra independencia editorial comienza por nuestra independencia económica: ninguna organización de ningún país financia CiberCuba. Nosotros hacemos nuestra propia agenda, publicamos nuestras opiniones y damos voz a todos los cubanos, sin influencias externas.

Nuestro diario se ha financiado hasta hoy solamente mediante publicidad y fondos propios, pero eso limita lo que podemos hacer. Por esto pedimos tu ayuda. Tu aporte económico nos permitirá hacer más acciones de periodismo investigativo y aumentar el número de colaboradores que reportan desde la isla, mientras conservamos nuestra independencia editorial. Cualquier contribución, grande o pequeña, será muy valiosa para nuestro futuro. Desde solo 5$ y con solo un minuto de tu tiempo puedes colaborar con CiberCuba. Gracias.

Contribuye ahora

Annarella Grimal

Annarella O'Mahony (o Grimal). Aprendiz de ciudadana, con un título de Máster otorgado por la Universidad de Limerick (Irlanda). Ya tuvo hijos, adoptó una mascota, plantó un árbol, y publicó un libro.

¿Qué opinas?

Cargar más
Cargar más

Playlist de videos en CiberCuba