Falleció Gus Machado, rostro cubano de Ford y filántropo

Llegó a Estados Unidos con 15 años, para estudiar; estando en La Habana en 1960, oyó rumores sobre el cambio de monedas, regresó a Miami y nunca más volvió.

Bencomo
Gustavo Machado Foto © Bencomo

El empresario automovilístico y filántropo Gustavo Gus Machado falleció en Miami, a los 88 años por causas que no se han informado públicamente, y tras una exitosa vida empresarial que -junto a su bondad- lo convirtieron en uno de los cubanoamericanos más queridos de Miami.

Gus Machado, nacido en Cienfuegos en 1934,  fue el rostro cubano más popular de la compañía Ford en Miami, donde abrió, en 1984, un concesionario de la histórica marca automovilística en Hialeah, luego una sucursal en Kendall; y por sus generosas  donaciones a programas educativos y becas para jóvenes y su filantropía en favor de la comunidad, la populosa ciudad, donde más cubanos residen en el sur de Florida,  Palmetto Bay y Pinecrest.

El empresario organizaba Gus Machado Golf Classic, a beneficio de la Sociedad Americana del Cáncer, a la que llegó a donar hasta un millón de dólares; y -en la céntrica calle Ocho- organizaba un evento de Kiwanis. A su generosidad y lealtad hacia la comunidad cubana en Miami, unía su visión empresarial, que lo llevó a abrir la sucursal de Ford Machado en Kendall, en 2009, en medio de la peor crisis financiera, económica y de empleo en Estados Unidos.

Sus comienzos profesionales en la venta de automóviles fueron en General Motors Company, comprando en 1982 Buick GMC trucks y, dos años más tarde, compró Johnson Ford, rebautizándola con su nombre abrió Gus Machado Ford, donde triunfó comercialmente y conquistó el afecto de clientes, vecinos y personalidades cubanoamericanas de diferentes ámbitos.

"El mejor carro del mundo es el último que se compra para venderlo al día siguiente", dijo en una entrevista a Diario de las Américas.

Pero antes de conocer el éxito en los negocios y el afecto popular, Gus Machado tuvo una travesía norteamericana, que arrancó con 15 años, cuando llegó a Salemburg, en Carolina del Norte para estudiar preuniversitario en el Pineland College-Edwards Military Institute; de donde viajó a Illinois para matricularse en Greenville College, (hoy, Greenville University); cumpliendo el deseo de sus padres que lo mandaron a estudiar a Estados Unidos, en 1949.

Estudiando Secundaria en Carolina del Norte, tuvo su primer y único fracaso automovilístico, comprando por 50 dólares un Dodge negro de 1934; año de su nacimiento que, después de darle una vuelta por el parqueo de la escuela, se apagó y no volvió a funcionar.

Tras graduarse en Grenville College, se quedó a vivir en Joliet, Illinois, donde trabajó durante cinco años en Caterpillar Tractor Company (Cat), y, en 1956 se trasladó a Miami junto con su familia, en busca del clima tropical similar al de Cuba, donde estuvo por última vez en 1960, cuando se enteró de los planes del castrismo para realizar un cambio de moneda.

Gus acudió a una oficina de Correos en La Habana para cobrar sendos Money Orders por la venta de un Chevrolet de 1950 y otro de 1951, y escuchó comentarios de otros clientes sobre los planes monetarios del castrismo; no dijo nada, cobró y se fue directamente al muelle para abordar un ferry de vuelta a Key West. Entonces tenía 24 años y nunca más regresó a su isla natal.

Su vida y renuncia a volver a su tierra natal, aunque fuera de visita, estuvo cimentada en una conversación en la finca familiar de Cienfuegos, donde uno de sus abuelos, puso a prueba al pequeño Gus, pidiendo al nieto que mirara a su alrededor y que imaginara a Cuba sacudida por un huracán. "La tormenta va a arrasar con todo lo que encuentre a su paso, solo uno o dos árboles van a quedar en pie", advirtió

"¿Sabes por qué?, Gustavito", preguntó el abuelo. "Esos árboles van a resistir el huracán porque tienen buenas raíces. Si tus raíces están bien plantadas vas a tener mejor chance de conseguir todo lo que quieras..."

Le sobreviven su segunda esposa,  Liliam, hijos, nietos de sus dos matrimonios y su hijastro Jorge.

Archivado en:


¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +1 786 3965 689

Necesitamos tu ayuda:

Como tú, miles de cubanos leen y apoyan el periodismo independiente de CiberCuba. Nuestra independencia editorial comienza por nuestra independencia económica: ninguna organización de ningún país financia CiberCuba. Nosotros hacemos nuestra propia agenda, publicamos nuestras opiniones y damos voz a todos los cubanos, sin influencias externas.

Nuestro diario se ha financiado hasta hoy solamente mediante publicidad y fondos propios, pero eso limita lo que podemos hacer. Por esto pedimos tu ayuda. Tu aporte económico nos permitirá hacer más acciones de periodismo investigativo y aumentar el número de colaboradores que reportan desde la isla, mientras conservamos nuestra independencia editorial. Cualquier contribución, grande o pequeña, será muy valiosa para nuestro futuro. Desde solo 5$ y con solo un minuto de tu tiempo puedes colaborar con CiberCuba. Gracias.

Contribuye ahora

¿Qué opinas?

Cargar más
Cargar más

Playlist de videos en CiberCuba