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El periodista y escritor Guillermo Rodríguez Sánchez protagonizó un emotivo gesto al entregar ayuda a una familia en Carolina, un poblado ubicado ocho kilómetros al sur de la ciudad de Ciego de Ávila.
Rodríguez conoció la historia de esta familia al encontrar a los pequeños vendiendo guayabas en las calles, lo que lo motivó a organizar esta acción solidaria que benefició a una madre y sus hijos, dos de los cuales realizaban esta actividad para contribuir al sustento del hogar.
El activista, que en otras ocasiones a ayudado a personas necesitadas, compartió los detalles de su experiencia en un post publicado en su perfil de Facebook este domingo, relatando su visita a la humilde vivienda de la familia.
La familia vive en una casa de mampostería rodeada de precariedad, donde la madre, quien enfrenta problemas de salud, cuida de sus cuatro hijos y un nieto.
Según el relato, la mujer está en espera de un diagnóstico definitivo sobre un posible cáncer en el seno izquierdo y tiene una mano parcialmente inmovilizada tras una operación causada por una lesión de años atrás.
A pesar de estas dificultades, la madre se esfuerza por llevar adelante a su familia: los niños asisten a la escuela con regularidad, y los maestros han confirmado que no han abandonado sus estudios, subrayó Rodríguez.
Sin embargo, la realidad económica los empuja a colaborar con la venta de guayabas, actividad que, tras la conversación con el activista, se acordó realizar bajo su supervisión directa para evitar riesgos legales o personales.
Gracias a la ayuda de muchas personas que respondieron al llamado de Rodríguez, se lograron recolectar alimentos, ropa, confituras y 8 mil pesos en moneda nacional que fueron entregados a la madre para cubrir gastos inmediatos.
Adicionalmente, otros 8 mil pesos fueron donados a una madre vecina que cuida a un niño en silla de ruedas, otra situación crítica que el activista identificó durante su visita.
El periodista destacó la importancia de la colaboración de quienes contribuyeron a materializar este gesto solidario y anunció que la próxima semana organizará una sorpresa especial para los niños en el bulevar de Ciego de Ávila, el mismo lugar donde antes vendían sus guayabas.
La publicación cierra con la frase de la niña al despedir al activista: "¡Es el mejor día de mi vida!", palabras que resumen la alegría que dejó esta acción humanitaria.
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