El funcionario Richard Grenell, quien viajó a Venezuela a finales de enero como enviado especial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para una reunión con Nicolás Maduro, afirmó que el mandatario estadounidense no busca cambios en el régimen venezolano.
Sus declaraciones se produjeron en el marco de una entrevista concedida este sábado para el programa American Thought Leaders, de The Epoch Times.
En una conversación sobre el nombramiento de Kashyap "Kash" Patel como director del FBI y la liberación de seis rehenes estadounidenses en Venezuela, Grenell reconoció que están "claros" sobre el gobierno venezolano y Maduro, pero no harán nada para cambiarlo.
"Miren, estamos muy claros sobre el gobierno venezolano y Maduro, pero Donald Trump es alguien que no quiere hacer cambios en el régimen. Es alguien que quiere hacer todo lo que podamos para hacer a las personas americanas más fuertes, más prósperas. Y en eso es en lo que nos centramos ahora", expuso en la entrevista.
En su intervención rememoró su visita a Venezuela y detalló cómo se produjo la liberación de los prisioneros estadounidenses.
Según reveló, Nicolás Maduro tenía "una lista larga de preguntas" pero únicamente le comunicó las intenciones de Trump de que Venezuela pusiera los aviones para transportar a los migrantes de ese país que serían deportados desde EE.UU.
Grenell alertó que todavía tienen asuntos que tratar con el régimen de Maduro: "No hemos terminados con Venezuela. Creo que tenemos más cosas que hacer". Sin embargo, no adelantó de qué se trataba.
La Casa Blanca negó que la visita de Grenell a Venezuela fuera un reconocimiento oficial de Maduro como líder legítimo de ese país, pero se desconocen los términos del acuerdo.
Para Trump, se trataba de un paso más en su "plan" para "remover números récord de migrantes ilegales de todos los países".
La reunión en Venezuela se produjo en un momento de tensión internacional por la reelección de Nicolás Maduro en enero de 2025, que no fue reconocida por Estados Unidos ni por varios países de la región.
Agencias de prensa habían afirmado, tras la toma de posesión de Trump, que su equipo estaba perfilando una estrategia que buscaría poner fin a más de dos décadas de chavismo en Venezuela.
Una de las primeras medidas en consideración sería la revocación de la licencia que permite a la petrolera estadounidense Chevron operar en el país sudamericano.
Otras fuentes aludieron que la estrategia incluía una salida negociada para Maduro hacia el exilio, posiblemente en Moscú, similar a la situación del líder sirio Bachar al Asad.
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