Cineasta cubano Lilo Vilaplana pide apoyo para su película sobre las UMAP

UMAP (Imagen de referencia) © GoFoundme / UMAP, la película
UMAP (Imagen de referencia) Foto © GoFoundme / UMAP, la película

Vídeos relacionados:

Este artículo es de hace 1 año

El cineasta cubano Lilo Vilaplana lanzó una campaña de recaudación de fondos para su próxima película sobre las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), los tristemente célebres campos de trabajo forzado que el régimen de Fidel Castro utilizó en la década de 1960 para recluir a opositores políticos, religiosos, homosexuales y cualquier persona considerada "no apta" para la sociedad comunista.

Vilaplana, reconocido por películas como Plantadas, hizo el anuncio en su perfil de Facebook, donde instó a los cubanos a apoyar el proyecto y difundir la iniciativa.

Captura Facebook / Lilo Vilaplana

"Todos estos hombres fueron llevados a los campos de concentración que el castrismo llamó UMAP por diferentes causas, pero había un solo motivo: ellos no querían que el comunismo se instalara en la isla", escribió el cineasta, dejando claro el enfoque de su película.

En su publicación, el cineasta acompañó la campaña con las fotografías de algunos de los hombres que fueron recluidos forzosamente en los campos de trabajo forzados promovidos por Fidel Castro.

Vilaplana compartió un enlace de GoFundMe, donde busca recaudar 26,000 dólares para financiar la producción. Hasta el momento, la campaña ha conseguido 18,351 dólares gracias a 447 donadores, acercándose a su meta.

En la descripción de la campaña, se explica que la película será dirigida y producida por Lilo Vilaplana y Reinol Rodríguez, los creadores de Plantados y Plantadas, y que el dinero recaudado se destinará exclusivamente a la producción del filme.

"Las UMAP son uno de los capítulos más condenables y menos conocidos de la historia insular. Utilizaron el inocente nombre de Unidades Militares de Ayuda a la Producción para ocultar la versión caribeña de un sistema de detención y reclusión. En estos campamentos se encerró a sacerdotes, seminaristas, pastores religiosos, jóvenes, estudiantes, obreros, artistas, campesinos y profesionales”, detalla la descripción del proyecto.

Además, subraya: “Con algunos de estos grupos, se intentó desprestigiar y confundir a la mayoría de los confinados. Al castigo se sumaba la humillación. La jerga despectiva utilizada los insultaba con términos como: lumpen, parásitos, vagos, gusanos, o sencillamente maricones”.

Por último plantea: “Las UMAP eran campos de trabajos forzados, donde se cometieron abusos que a menudo resultaban en graves consecuencias para los reclusos".

Vilaplana ha sido un fuerte crítico del régimen cubano y ha utilizado su cine como una herramienta para denunciar la represión y los abusos del castrismo.

Su nuevo proyecto sobre las UMAP promete arrojar luz sobre uno de los episodios más oscuros de la historia reciente de Cuba, un tema que el gobierno ha intentado minimizar o justificar a lo largo de los años.

"Gracias por su contribución a este noble proyecto que contará otro capítulo sobre la historia de todos nosotros", concluye la descripción de la campaña.

La recaudación sigue activa, y Vilaplana ha llamado a quienes deseen contribuir a hacerlo a través del enlace compartido en sus redes sociales.

En los últimos años, la historia de las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) en Cuba ha generado un intenso debate. Recientemente, un grupo de activistas cubanos ha creado una base de datos con documentos sobre las UMAP, con el objetivo de preservar la memoria histórica de las víctimas y ofrecer información verificada sobre este capítulo de la historia cubana. Este esfuerzo busca contrarrestar la narrativa oficial y ofrecer una visión más amplia de los hechos ocurridos entre 1965 y 1968.

En este contexto, figuras vinculadas al régimen han intentado minimizar la responsabilidad de Fidel Castro en la creación y gestión de las UMAP. Miguel Barnet, escritor y exdiputado del Parlamento cubano, ha afirmado que la represión en estos campos no fue una política directa de Castro, sino resultado de “errores de interpretación” de los dirigentes de la época. Estas declaraciones han generado reacciones en la sociedad civil y en exinternos de las UMAP.

Voces críticas han señalado que las UMAP fueron un mecanismo de represión contra disidentes, religiosos, homosexuales y otros sectores considerados “indeseables” por el gobierno. Entre quienes han denunciado esta realidad se encuentra el cantautor cubano Pablo Milanés, quien en una entrevista recordó su paso por estos campos y la discriminación sistemática que allí se ejercía.

Las declaraciones oficiales han sido contradictorias. Mariela Castro, directora del CENESEX, ha afirmado que el tema de las UMAP está “sobredimensionado” y que no se puede juzgar el pasado con la mentalidad del presente. Sin embargo, testimonios de exinternos, como el de un cubano que respondió directamente a Mariela Castro, refutan estas declaraciones y exigen un reconocimiento oficial de la represión sufrida. Su testimonio es un llamado a la memoria histórica y la justicia.

El debate sobre las UMAP sigue vigente, con posturas enfrentadas entre quienes buscan esclarecer la verdad y quienes intentan justificar o minimizar lo ocurrido. Mientras tanto, la base de datos creada por activistas representa un paso importante en la documentación y difusión de la historia de estos campos de trabajo forzado en Cuba.

Ver más
COMENTAR

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.




Siguiente artículo:

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada