En un episodio reciente del programa de Youtube "Desde la Presidencia", dirigido por el gobernante Miguel Díaz-Canel, el tema de las deportaciones y las sanciones de Estados Unidos fueron abordados con una mirada sobre el impacto que tienen en la emigración cubana.
En el espacio participaron el exespía Gerardo Hernández Nordelo, coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), y Johana Tablada de la Torre, funcionaria del Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX), quienes aseguraron que las políticas de Washington han estimulado la emigración irregular y ahora están castigando a quienes decidieron abandonar la isla bajo esas condiciones.
"Carlos Jiménez, un congresista de la Florida, dijo que ahora sí vienen más medidas y que ya lo que queda es nada. Eso forma parte de un juego político en el que estafan a la población. La mayoría tenía incluso una agenda familiar y muchos de ellos obligados a dejar Cuba por las presiones de esas mismas medidas", destacó Tablada de la Torre en la transmisión.
Por su parte, Hernández Nordelo agregó que la aplicación de sanciones económicas y la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo provoca más emigración irregular, y ahora las autoridades estadounidenses amenazan con deportar a aquellos cubanos que, en su momento, fueron incentivados a emigrar con falsas promesas. "Es completamente inmoral lo que hacen", subrayó el exespía cubano.
Díaz-Canel, en otro momento, resaltó que esta situación ha sido reforzada por una "construcción mediática" que oculta la realidad del impacto del bloqueo y las sanciones en la vida cotidiana de los cubanos. Sin embargo, no mencionó el descontento interno y la crisis estructural que han generado un éxodo masivo de cubanos en busca de una vida mejor.
"Cuando explicamos estas cosas a personas de otros países, no pueden entender que un cubano vive situaciones extremas debido a una política que es genocida y criminal", afirmó el gobernante.
Mientras el régimen cubano culpa a Washington por la crisis migratoria, evade su propia responsabilidad en la situación económica y política que impulsa a miles de cubanos a huir del país.
Las declaraciones oficiales omiten que la falta de oportunidades, la represión política y la ausencia de libertades en la isla han sido factores clave en la ola migratoria más grande en décadas.
El pasado 27 de febrero, el gobierno de Cuba recibió el primer vuelo de deportación procedente de Estados Unidos durante la administración de Donald Trump.
Un total de 104 migrantes cubanos (84 hombres, 19 mujeres y un menor) arribaron a la Isla, en un operativo que forma parte de los acuerdos bilaterales de repatriación, que se reanudaron tras el incremento exponencial de la migración cubana en los últimos años, alimentada en gran parte por la crisis interna que el propio gobierno de La Habana no ha podido resolver.
Hace pocos días, el gobierno cubano planteó su disposición para recibir a migrantes deportados desde Estados Unidos, siempre que se respeten los acuerdos bilaterales establecidos entre ambos países.
Carlos Fernández de Cossío, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, destacó en una reciente entrevista al programa oficialista Mesa Redonda, la importancia de garantizar una migración regular, segura y ordenada, subrayando que las devoluciones deben realizarse conforme a los términos pactados.
Asimismo, el Departamento de Estado de Estados Unidos aseguró que los contactos con el gobierno de La Habana se establecerán únicamente cuando sean indispensables.
"Cuando Estados Unidos necesita reunirse con el gobierno cubano, lo hacemos", respondió en un email enviado a Martí Noticias.
Archivado en:
