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La cubana Beatriz Corzo Canosa, madre soltera con cuatro niños, afirma que está abandonada por las instituciones y sin un hogar donde criar a sus hijos, tras ser desalojada de un local vacío al que accedió por desesperación.
Corzo hizo pública una denuncia en redes sociales en la que asegura sentirse abandonada por las autoridades del municipio 10 de Octubre, en La Habana, tras años de pedir asistencia para obtener una vivienda digna.
"Me pregunto dónde está el gobierno, dónde están los dirigentes que se llenan la boca para hablar y decir tantas mentiras cuando tienen a una madre sin techo vagando por la calle con sus hijitos", dijo la cubana.
Declaró que el 22 de marzo, en medio de una situación crítica y sin techo para ella y sus hijos, decidió ocupar un local cerrado, una antigua lechería en la esquina de Reyes y Luz. Tenía la esperanza de resguardarse allí temporalmente con sus pequeños, entre ellos una bebé de apenas cinco meses que tiene problemas de salud.
En su publicación dice que durante los primeros días ninguna autoridad intervino. Sin embargo, el 26 de marzo, mientras ella se encontraba en el Hospital Pediátrico de Centro Habana con su hija en terapia intensiva, miembros del gobierno, la Policía y representantes de entidades desalojaron el lugar, sacando a los niños para la calle y retirando sus pertenencias.
“Se aprovecharon de mi ausencia. Mi hija estaba grave y yo no podía estar en dos lugares al mismo tiempo. No estaban autorizados a entrar sin mi presencia”, denunció Corzo, quien califica el desalojo como una violación de sus derechos y un acto inhumano hacia sus hijos.
Beatriz subraya que, a pesar de haber acudido repetidamente a las oficinas de Vivienda, al Gobierno Municipal y otras instituciones del Estado, no ha recibido ninguna respuesta efectiva.
“Nuestro presidente prometió asistencia para madres como yo, pero todo ha sido mentira. Hay muchos locales vacíos y no son capaces de dárselos a quienes lo necesitan”, cuestionó.
Actualmente sus hijos están en casa de su hermana, mientras la menor, de cinco meses, sigue hospitalizada. Corzo advirtió que esta será solo la primera de muchas denuncias públicas que planea hacer. “Mis hijos tienen que tener un techo. Estoy cansada de esperar”, expresó.
Este caso pone en evidencia las grietas del sistema de asistencia social en Cuba y la creciente desesperación de muchas madres cubanas que, sin recursos ni respaldo institucional, recurren a medidas extremas para garantizar el bienestar de sus hijos.
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