El gobierno de Estados Unidos mostró su indignación ante el acoso policial que sufren ancianos y personas vulnerables que reciben alimentos y artículos de primera necesidad distribuidos por el opositor José Daniel Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU).
En un mensaje publicado en X, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos, advirtió que el régimen "debería centrarse en cuidar a su pueblo y no en reprimirlo; los responsables rendirán cuentas".
También manifestó su apoyo a Ferrer "mientras brinda ayuda vital a la población de Santiago de Cuba".
El activista agradeció el respaldo recibido y respondió en la misma plataforma con un mensaje en el que expresó: "Gracias por tan importante muestra de solidaridad con nosotros y con todo el pueblo cubano".
Este miércoles, Ferrer denunció que el cerco policial contra su vivienda en Santiago de Cuba se ha mantenido durante más de 24 horas con acciones de "acoso, detenciones, amenazas y ofrecimientos de 'ayuda' a colaboradores y casos vulnerables".
Según detalló, en la jornada anterior lograron alimentar a 1,281 personas de escasos recursos, aunque más de 40 fueron víctimas de "detenciones y acoso" por parte de las autoridades.
Videos compartidos por Ferrer en Facebook muestran a ancianos que acuden a su casa a recibir alimentos denunciando que las autoridades los amenazan para impedirles continuar asistiendo al lugar.
El opositor ha denunciado repetidamente que su vivienda en Santiago de Cuba es rodeada por agentes de la Policía y efectivos vestidos de civil para obstaculizar la labor humanitaria que realiza junto a su equipo.
"Estrechan cerco contra la UNPACU para impedir que alimentemos a personas muy necesitadas. Se esperan más detenciones y ataques", denunció en sus redes sociales.
Colaboradores de la UNPACU también han reportado detenciones al salir a comprar productos necesarios para la preparación de alimentos, lo cual afecta directamente a los beneficiarios de esta iniciativa solidaria.
Ferrer ha resaltado que esta labor humanitaria se sostiene gracias al apoyo de cubanos exiliados que contribuyen con recursos para mantener la asistencia alimentaria a las personas más necesitadas.
Sin embargo, denuncia que el régimen cubano ha incrementado los ataques contra esta iniciativa, en un intento por interrumpir la distribución de alimentos y la atención sanitaria que también brindan en coordinación con su esposa, la doctora Nelva Ismarays Ortega.
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