La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, gastó 40 millones de dólares en apenas un mes para mantener detenidos a alrededor de 400 inmigrantes en la base naval de Guantánamo, en el oriente de Cuba.
Según reveló el senador demócrata Jack Reed al The New York Times (NYT), la cifra resultó un "despilfarro extraordinario e innecesario". Sus palabras llegaron después de encabezar junto a otros cuatro senadores demócratas una visita a la base la semana pasada.
En una declaración conjunta, el grupo denunció que Guantánamo es un lugar “probablemente ilegal e ilógico para detener inmigrantes” y criticaron duramente el uso de recursos militares para fines migratorios.
De acuerdo con el NYT, el aislamiento geográfico de Guantánamo —separada del resto de Cuba por un campo de minas, con generación eléctrica propia y acceso limitado a suministros, que deben llegar desde Florida en aviones o barcos— hace que su operación sea extraordinariamente costosa.
Deportaciones, retrocesos y vaciamiento
El centro de detención recibió críticas por las condiciones inadecuadas de las instalaciones, que no cumplían con los estándares del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), como aire acondicionado o suministro eléctrico básico.
En marzo, el gobierno retiró a los últimos 40 migrantes que permanecían en Guantánamo, y canceló el plan de albergar hasta 30,000 personas en carpas montadas apresuradamente dentro de la base.
En su momento, Trump había asegurado que esos espacios serían usados principalmente para criminales de alto riesgo, incluyendo miembros del Tren de Aragua, una peligrosa organización criminal de origen venezolano. No obstante, luego tampoco descartaron enviar a personas sin historial delictivo.
Marco Rubio: "Peores que Al Qaeda"
El secretario de Estado Marco Rubio elevó aún más el tono del discurso al afirmar que los migrantes enviados temporalmente a Guantánamo eran “peores que los miembros de Al Qaeda” que alguna vez ocuparon las instalaciones de detención en la misma base, recogió la agencia EFE.
Las declaraciones provocaron una ola de reacciones, tanto dentro del Congreso como entre organizaciones de derechos humanos, que consideran estos comentarios como estigmatizantes y peligrosos, especialmente para los venezolanos en situación de asilo.
Planes para más centros de detención
A pesar del fracaso en Guantánamo, el gobierno de Trump no ha desistido de ampliar la detención migratoria. Según un memorando interno del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), revelado por National Public Radio (NPR), la administración planea construir nuevos centros de detención en al menos diez bases militares dentro del territorio continental de EE.UU.
El objetivo, según el documento, es que estos centros funcionen como “puntos de preparación para deportación” y permitan alojar a inmigrantes indocumentados en espera de ser expulsados del país.
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