Una joven cubana identificada como Yailen (@la_benitez_002) ha conmovido a cientos de personas en TikTok tras compartir un video en el que cuenta cómo ayudó al perro de un hombre sin hogar que frecuenta la entrada de una tienda Sam's en Estados Unidos. Según relata, ha visto al señor durante más de un año y esta vez notó que el pitbull que lo acompaña parecía enfermo, por lo que decidió comprarle comida, un juguete y un bol para el agua.
"Todos sabemos que este señor es un homeless que está en la calle por culpa de los malos pasos que ha dado en la vida, pero sabemos que los animales no tienen la culpa de esto y no eligen la vida que les toca", comentó en el video. Aunque no se animó a bajarse del auto por miedo a una posible reacción del perro, dejó la bolsa con los artículos cerca de la silla donde el hombre dormía, esperando que al despertar lo encontrara.
Las reacciones al gesto no se hicieron esperar. Cientos de usuarios elogiaron su sensibilidad y empatía. “Solo los que tenemos mascota sabemos el valor que tienen para nosotros. Muchas bendiciones y que Dios te dé mucha salud”, escribió una internauta. “Que bueno, mi vida. Me siento muy feliz por la acción que hiciste de ayudar al perrito. Dios te lo multiplique por mil lo que has dado de corazón”, expresó otra.
Algunos usuarios también aprovecharon para compartir experiencias similares. Una mujer comentó que tanto ella como su esposo le han llevado comida al mismo hombre y su perro, ya que viven cerca del lugar. Otros lamentaron no poder hacer más por el animal y pidieron asistencia veterinaria o que las autoridades intervinieran para rescatarlo.
No faltaron quienes, aunque reconocieron la buena intención, recomendaron que la próxima vez la comida se deje servida o con agua en el recipiente, para asegurar que el animal pueda consumirla de inmediato. “Ese pobre animalito hay que rescatarlo”, comentó una usuaria visiblemente afectada.
Yailen respondió a muchos de los comentarios con emoticones de oración y corazones, y aseguró que volverá a ver al hombre y a su perro. “Mañana les publico cuando los vea”, prometió. Su gesto sencillo se ha convertido en un recordatorio del poder de la compasión y de cómo pequeñas acciones pueden marcar una gran diferencia para quienes menos tienen, humanos o animales.
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