Este lunes se cumple una semana de la tragedia del Jet Set, el colapso del techo de la discoteca que causó la muerte de 231 personas en República Dominicana, en la madrugada del pasado 8 de abril, y dejó heridas a otras 180.
En medio de los numerosos testimonios de sobrevivientes, se ha viralizado el de Patricia Ovalles, trabajadora del local, quien fue rescatada tras pasar cerca de seis horas bajo los escombros.
En emotivas declaraciones a Univision, la mujer narró, de forma pausada, con lujo de detalles y al borde de las lágrimas, el infierno que vivió durante esas horas hasta su rescate.
“No perdí el conocimiento, pero fue drástico adentro. Estuve casi seis horas bajo escombros”, relató.
¿Qué pasó antes del desplome?
Explicó que todo ocurrió muy rápido. Una trabajadora le avisó que estaba cayendo agua del techo. Patricia miró hacia arriba y vio algo parecido a “una bolsa azul”.
Estaba cerca del escenario y recuerda que el propio cantante Rubby Pérez comentó que caía como arenilla. Su hija Zulinka le pidió que se fueran, pero él decidió continuar.
Le tocaba cantar una canción a la hija de Rubby, pero ella dijo que no se sentía bien y se retiró un poco del escenario. Rubby cantó el tema.
De repente, todo se desplomó. Cerca de Patricia, una enorme lámpara mató al menos a una persona.
Cuenta que una mujer fallecida quedó sobre parte de su cuerpo, que escuchaba a muchas personas gritar, y que sonaba el celular de un hombre muerto a su lado.
Horas después logró localizar su teléfono, que estaba bajo su abdomen, y llamó al padre de su hijo en Nueva York.
“Le dije al papá de mi hijo: ‘Por favor, cuida a mi hijo, no le digas nada, cuídalo, no me lo desampares. Cuida a mi papá, a mi mamá. Yo no quiero que Dios me deje morir’”, recordó Patricia.
“Yo agarraba una mano y decía ‘ayúdeme’, y era un muerto. Una señora me dijo: ‘No lo agarres, que él está muerto. Agárrame a mí, que yo estoy viva’”, relató.
El complicado rescate
Cuando sintió la llegada de los rescatistas, tuvo esperanza de sobrevivir.
Primero le colocaron un suero para hidratarla mientras removían los escombros con cuidado, ya que había otras personas vivas cerca.
Un rescatista le dijo que guardara fuerzas, que las iba a necesitar porque estaba atrapada en un área complicada.
Patricia explicó que uno de los mayores retos fue que, a medida que retiraban escombros, un bloque grande le aprisionaba el cuerpo. Sin embargo, colocaron una madera para reducir la presión.
“Ellos trabajaron muy fuerte”, elogió.
Cerca de ella había una varilla que, según dijo, pudo haberla matado.
Cuando los rescatistas finalmente llegaron hasta donde estaba, pidió que primero retiraran el cuerpo de la mujer fallecida que la aprisionaba por las piernas. La mujer era alta y, tras tantas horas con su cuerpo encima, ya no sentía las piernas.
Luego de retirar el cadáver, Patricia sintió alivio al poder voltearse.
Finalmente, un rescatista le lanzó su saco para protegerle la cabeza al momento de sacarla por los brazos.
Fue rescatada al filo del amanecer. Al sacarla, el rescatista le dijo entre lágrimas: “Esta es tu fecha. Tú naciste hoy. Te salvé’".
"Sus lágrimas me caían en el pecho. Me dijo ‘Sobreviviste, dale gracias a Dios. Tienes una motivación más para vivir’”, concluyó Patricia Ovalle, que tiene un largo camino por delante para superar tanto las heridas físicas como emocionales que le dejó la tragedia.
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