Cuba inició este lunes 14 de abril con un panorama energético desolador: el déficit eléctrico nacional podría alcanzar los 1,482 megavatios (MW) durante el horario pico, según el parte oficial de la Unión Eléctrica (UNE).
Desde temprano en la mañana, el sistema ya reportaba una afectación de 387 MW, cifra que se estima aumente a 700 MW al mediodía, ante una demanda creciente y una disponibilidad energética insuficiente.

Aunque el pronóstico emitido el día anterior anticipaba un déficit de 1,440 MW, el domingo, los apagones alcanzaron los 1,334 MW a las 20:20 horas, ligeramente inferior a lo previsto por la empresa estatal.
Para este lunes, la demanda prevista es de 3,250 MW, que supera con creces la disponibilidad proyectada para el horario pico de 1,838 MW, lo que deja al país con un sistema incapaz de sostener el consumo eléctrico nacional.
El domingo, el SEN ya había mostrado señales críticas y se reportaron apagones durante casi toda la jornada. Este comportamiento confirma la falta de capacidad de respuesta ante una demanda en constante aumento.
Entre los factores que agravan la crisis figuran averías en la Unidad 2 de la CTE Felton, mantenimientos programados en cinco bloques térmicos clave (Santa Cruz, Cienfuegos y Renté), y limitaciones térmicas que sacan de servicio 411 MW adicionales.
A esto se suman los problemas con el abastecimiento de combustible, que mantienen inactivas 91 centrales de generación distribuida (659 MW) y la falta de lubricantes que afecta otros 79 MW.
Aunque los ocho nuevos parques solares fotovoltaicos aportaron 940 MWh en las últimas 24 horas, su contribución sigue siendo marginal frente a la magnitud del déficit.
Sin señales de soluciones estructurales inmediatas, la crisis energética en Cuba se intensifica, arrastrando consigo consecuencias sociales y económicas severas, y obligando a la población a enfrentar otro día bajo el peso de los apagones.
Archivado en: