El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió este miércoles contra su antecesor Joe Biden, a quien calificó como “el peor presidente en la historia de Estados Unidos”, acusándolo de permitir una “invasión criminal” por la frontera sur del país.
En una publicación en su red social Truth Social, Trump aseguró que millones de personas, entre ellas asesinos, narcotraficantes y exconvictos, han ingresado a territorio estadounidense debido a la política migratoria de Biden, la cual describió como “peligrosa” y “mal concebida”.

“El dormilón Joe Biden ha permitido que millones de criminales, muchos de ellos asesinos, traficantes de drogas y personas liberadas de prisiones e instituciones mentales de todo el mundo, entren a nuestro país por su frontera abierta”, afirmó.
Trump remarcó que fue elegido “para sacar a estos asesinos y matones de aquí”, y prometió hacerlo en cumplimiento de su deber como presidente.
El mensaje del mandatario se enmarca en un clima político tenso, con la migración nuevamente al centro del debate nacional.
El mensaje del mandatario se enmarca en un clima político tenso, con la migración nuevamente al centro del debate nacional. Desde su regreso al poder en enero de 2025, Trump ha impulsado una serie de medidas dirigidas a desmantelar las políticas migratorias establecidas por la administración Biden.
De igual forma, este miércoles, el secretario Doug Burgum, actual secretario del Interior, transfirió la jurisdicción administrativa de cerca de 110,000 acres de tierras federales —ubicadas a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México— al Ejército estadounidense, una medida que estará vigente durante los próximos tres años.
Según comunicó la cuenta oficial de respuesta rápida de la Casa Blanca, esta acción responde a lo que consideran “una amenaza real” en la frontera sur.
“Nos enfrentamos a un verdadero enemigo. Necesitamos asegurar la seguridad de la frontera”, afirmaron en la publicación, reforzando el discurso de la administración sobre el control migratorio como una cuestión de seguridad nacional.
Una de las primeras acciones fue tratar de eliminar el programa de parole humanitario que beneficiaba a migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, una decisión que dejaría en una situación de incertidumbre a más de 530,000 personas que ya se encontraban en Estados Unidos bajo ese estatus especial.
No obstante, tribunales federales han bloqueado temporalmente algunas decisiones del Ejecutivo, incluyendo la revocación del programa de parole.
Trump también eliminó la aplicación CBP One, utilizada para programar citas de asilo en la frontera, reemplazándola por una nueva plataforma, CBP Home, diseñada —según críticos— para facilitar procesos de autodeportación.
Recientemente, el mandatario declaró el martes su intención de ofrecer un estipendio económico y un pasaje de avión a los inmigrantes que se encuentren en el país de forma irregular y decidan autodeportarse.
Con estas acciones, la actual administración ha endurecido significativamente su postura migratoria, reactivando un discurso de mano dura que genera alarma entre las comunidades migrantes y reaviva la polarización política en torno a este tema clave para el país.
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