El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este martes un plan de reorganización radical del Departamento de Estado que, según sus palabras, busca "llevar la diplomacia estadounidense al siglo XXI" mediante una significativa reducción de personal, eliminación de oficinas redundantes y un enfoque renovado en los intereses nacionales.
En un comunicado oficial, Rubio aseguró que esta reestructuración tiene como objetivo “empoderar al Departamento desde sus cimientos, desde las oficinas centrales hasta las embajadas”.

Secretary Marco Rubio
"Hoy estoy anunciando un plan integral de reorganización que traerá al Departamento al siglo XXI. Las funciones específicas por región se consolidarán, se eliminarán oficinas redundantes y cesarán los programas que no estén alineados con los intereses nacionales de Estados Unidos", expresó Rubio.
El secretario también enfatizó que este cambio es parte de una estrategia para responder a los desafíos globales actuales y ejecutar de forma más efectiva la política exterior de la administración Trump.
En ese sentido, aseguró que el Departamento “en su forma actual está hinchado, burocratizado e incapaz de cumplir con su misión diplomática esencial”.
Desde su cuenta en la red social X (antes Twitter), Rubio agregó que "hoy es el día. Bajo el liderazgo de @POTUS y mi dirección, estamos revirtiendo décadas de exceso de personal y burocracia en el Departamento de Estado. Estos cambios radicales permitirán a nuestros talentosos diplomáticos poner a Estados Unidos y a los estadounidenses en primer lugar".
El senador convertido en secretario de Estado también señaló que el crecimiento del Departamento durante los últimos 15 años ha sido insostenible, tanto en tamaño como en gasto, sin traducirse en mejoras diplomáticas perceptibles por los contribuyentes.
Una imagen filtrada por The Free Press y compartida por el mismo Rubio, del nuevo organigrama revela la magnitud de los cambios. Aunque sin confirmar, se reorganizan seis subsecretarias clave (Asuntos Políticos, Crecimiento Económico, Control de Armas, Diplomacia Pública, Gestión y Asistencia Exterior), mientras que algunas direcciones, como la Oficina de Seguridad Diplomática, de Tecnología o de Edificios en el Exterior, pasan a tener un rol operativo más directo.
Entre las unidades más afectadas por esta reconfiguración se encuentran:
- Oficina de Derechos Humanos y Democracia, ya eliminada la semana pasada.
- USAID, cerrada a finales de marzo.
- Programas globales no estatutarios, que serán cancelados por no ajustarse a las prioridades nacionales.
- Órganos de diplomacia pública, que serán integrados o subordinados a nuevas estructuras.
La reestructuración será sometida a análisis por parte del Congreso. Mientras sectores conservadores aplauden la intención de reducir el tamaño del gobierno, los críticos advierten sobre el posible debilitamiento de la presencia diplomática estadounidense en un contexto internacional volátil.
Rubio, firme defensor de la política “America First”, concluyó asegurando que la nueva estructura permitirá al Departamento “cumplir con el momento histórico” y “hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande”.
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