El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, expresó su interés en la visita oficial de su homólogo salvadoreño Nayib Bukele a la Casa Blanca, la cual tendrá lugar este lunes 14 de abril, como parte de una alianza en expansión entre ambos gobiernos en materia de seguridad, migración y combate al crimen transnacional.
La Casa Presidencial de El Salvador informó este sábado que Bukele aterrizó en la Base Militar Joint Base Andrews, en Washington DC, para dar inicio a su visita oficial a Estados Unidos. “El próximo lunes 14 de abril el Presidente visitará la Casa Blanca, donde se reunirá con su homólogo Donald Trump”, anunció el gobierno salvadoreño.
Desde su plataforma Truth Social, Trump expresó: “¡Esperamos con ansias ver al presidente Bukele de El Salvador el lunes! Nuestras naciones trabajan en estrecha colaboración para erradicar las organizaciones terroristas y construir un futuro de prosperidad”.
Además, señaló que “el presidente Bukele ha aceptado con generosidad bajo su custodia a algunos de los enemigos extranjeros más violentos del mundo, y en particular, a Estados Unidos. Estos bárbaros están ahora bajo la custodia exclusiva de El Salvador, una nación orgullosa y soberana, y su futuro depende del presidente Bukele y su gobierno. ¡Nunca más amenazarán a nuestros ciudadanos!”.

La relación entre ambos líderes se ha profundizado tras una serie de acuerdos que posicionan a El Salvador como un socio clave en la externalización de la política migratoria estadounidense.
Uno de los pilares de esta cooperación ha sido la deportación a territorio salvadoreño de cientos de migrantes acusados de pertenecer a organizaciones criminales como el Tren de Aragua y la MS-13, ambas catalogadas por la administración Trump como Organizaciones Terroristas Extranjeras.
La operación más reciente incluyó la entrega de 17 presuntos criminales “extremadamente peligrosos”, entre ellos seis acusados de violación infantil, quienes fueron trasladados al Centro de Reclusión para Terroristas (CECOT) en El Salvador. Bukele describió el operativo como “un paso más en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado”.
Según informes de CBS News, la Casa Blanca estudia un acuerdo migratorio formal bajo el modelo de “Tercer País Seguro”, que permitiría a Estados Unidos deportar a El Salvador a solicitantes de asilo procedentes de terceros países, especialmente venezolanos, cuyas solicitudes sean rechazadas. Este mecanismo, que había sido explorado sin éxito durante el primer mandato de Trump, busca reactivarse con un enfoque más agresivo y compensaciones económicas directas al gobierno salvadoreño.
El propio Bukele ha confirmado que su país recibe pagos por custodia a estos detenidos, en el marco de una cooperación que incluye acciones conjuntas entre fuerzas militares de ambos países.
El secretario del Estado estadounidense, Marco Rubio, en una visita al país centroamericano elogió el modelo salvadoreño de contención del crimen. “Estos criminales ya no aterrorizarán a nuestras comunidades y ciudadanos”, afirmó.
La visita marcará un hito diplomático: Bukele se convertirá en el primer líder del hemisferio occidental en ser recibido formalmente por Trump durante su actual mandato.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, reforzó esta señal con una visita al CECOT, desde donde lanzó un mensaje claro a los migrantes: "No vengan a nuestro país ilegalmente. Serán expulsados y procesados".
A su vez, la congresista cubanoamericana María Elvira Salazar elogió la colaboración entre ambos mandatarios, destacando que “El Salvador se ha convertido en un gran aliado de Estados Unidos”.
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