“La Habana se cae a pedazos”, dice la creadora de contenido cubana @kary_y_jony mientras recorre calles de la capital en un video publicado recientemente en TikTok. Las imágenes muestran casas derrumbadas, basura en las esquinas y un ambiente de desesperanza que, según la narradora, es el reflejo más crudo de la vida diaria en la isla.
“Buscar comida se ha vuelto un reto”, comenta con voz firme. “Tratar de que el salario de un mes alcance aunque sea tres días es la tarea más difícil”, añade mientras muestra mercados vacíos o con precios exorbitantes. La joven denuncia una creciente desigualdad social y el impacto del valor del dólar en la economía informal, que marca el ritmo de los productos de primera necesidad.
El video retrata un escenario donde algunos cubanos, según dice, “venden hasta productos que encuentran en la basura” para poder sobrevivir. “Así está la Habana hoy, la que viven los cubanos de a pie, no la que venden las promociones turísticas”, sentencia, invitando a sus seguidores a comentar si esta realidad se repite en otras partes del país.
El contenido provocó reacciones inmediatas en redes sociales. “¿Y la revolución?”, cuestionó un usuario, mientras otro ironizó: “Todavía les queda muchos 1ros de Mayo... que sigan marchando”. También hubo respuestas más emocionales, como la de un internauta que solo publicó emojis de corazones rotos junto a banderas cubanas.
Otros señalaron la manipulación del lenguaje oficial, burlándose del término “cambio informal”: “¿Cambio informal? Mercado negro de toda la vida”, comentó un usuario entre risas.
No es la primera vez que @kary_y_jony documenta la decadencia de espacios públicos en Cuba. En marzo pasado, compartió un video del Barrio Chino de La Habana, donde mostró restaurantes vacíos y fachadas pintadas que ocultan el deterioro estructural. “Los precios son para nada asequibles al salario de un trabajador”, dijo entonces.
Días antes también publicó imágenes de la Ciudad Deportiva, reflejando su abandono: “La hierba crece en la pista mientras el espíritu deportivo se va perdiendo como el color de su estadio”.
Las denuncias coinciden con otros reportes sobre la crisis habitacional y el colapso urbano. En La Habana Vieja, un joven mostró cómo vive con su madre entre escombros desde hace cuatro años tras el derrumbe parcial de su casa. “Tengo miedo de que se me caiga encima mientras duermo, pero no tengo a dónde ir”, declaró en un video difundido por @creadorcubano.
Según cifras oficiales, el 35 % de las viviendas en Cuba están en mal estado, aunque fuentes independientes indican que el porcentaje es aún mayor. El Plan de Vivienda estatal apenas cumplió el 39 % de su meta en 2024.
Otros testimonios, como el de @anita.cubanita64 desde Matanzas, revelan focos de insalubridad en comunidades donde la basura se acumula por años sin intervención. “Las casas se pasan llenas de moscas y mosquitos”, dijo en uno de sus videos. A pesar del entorno, la joven madre intenta mantener el optimismo, mostrando cómo siembra alimentos y ayuda a otros vecinos.
Los testimonios que surgen desde distintas provincias coinciden en una narrativa común: la de un país atrapado entre el deterioro, la falta de respuestas estatales y la resistencia cotidiana de sus ciudadanos. La Habana, símbolo histórico y cultural de Cuba, se presenta ahora como emblema de abandono y desigualdad.
“Así está la Habana hoy, de la que hablan poco”, concluye @kary_y_jony, cuya voz se suma a la de tantos cubanos que, desde sus teléfonos y redes, narran una realidad que no se ve en las postales ni en los discursos oficiales.
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