Mortalidad infantil se dispara en Guantánamo y el Partido Comunista responde con ideología

Mientras el indicador trepa a 13.94 muertes por cada mil nacidos vivos, la dirigencia comunista en la más oriental provincia cubana se centra en “fortalecer la militancia” y el “trabajo político” en hospitales, sin anunciar soluciones concretas para la crisis sanitaria.


Una reciente reunión de la dirigencia política en Guantánamo dejó al descubierto una cifra alarmante: la tasa de mortalidad infantil en la provincia asciende a 13.94 por cada mil nacidos vivos, casi el doble de la media nacional (7.1), un dato que lejos de ser aislado revela el deterioro del sistema de salud.

El reciente pleno del Comité Provincial del Partido Comunista admitió, además, otros problemas relacionados con el sector como la “insuficiente reserva de médicos en la atención primaria” y “las quejas por el estado de instalaciones” de la principal institución sanitaria de la provincia, el Hospital General Docente Dr. Agostinho Neto.


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Que estos temas se hayan tratado “al calor del debate”, como reseñó el diario oficial Venceremos, evidencia que la situación preocupa, si bien el medio de prensa no explicita las causas de la brusca elevación del indicador.

En enero, las autoridades locales celebraron la tasa de 7.3 -mortalidad infantil en Guantánamo al terminar 2024-, tras el 9.0 registrado durante 2023. A nivel nacional, el índice se ubicó en 7.1 por cada mil nacidos vivos.

Un reporte de Radio Guantánamo explicó entonces que la tendencia a la baja, por segundo año consecutivo, contrastaba con el “brusco descenso de los nacimientos, en tanto se registraron apenas 4,236 alumbramientos, más de 1,500 menos con respecto al periodo anterior”.

El diario puntualizó que “las malformaciones congénitas causantes de mortalidad entre los infantes menores de un año se mantuvieron en los índices previstos” en la provincia, mientras que las principales causas fueron “las afecciones perinatales que incluye una amplia gama de dolencias como la hipertensión, la preeclampsia y hematoma retroplacentario, entre otras”.

El aumento del indicador a 13.94 por cada mil nacidos vivos sugiere una falta de seguimiento, control o inversión para sostener lo que se presentó como una mejora, a todas luces frágil o circunstancial.

Lo más inquietante es la respuesta política a este problema: “Estimular el protagonismo y participación de la militancia del Partido en la actividad cotidiana de los centros de Salud y en la Universidad de Ciencias Médicas, a todos los niveles; robustecer el trabajo político e ideológico y trabajar en el crecimiento a las filas del Partido”.

Esta estrategia de las autoridades ignora las causas materiales y sistémicas del problema: la falta de insumos, el deterioro de infraestructuras, la migración de personal médico, la exportación de profesionales sanitarios a otros países y el desgaste del modelo de gestión de salud pública.

En lugar de anunciar medidas sanitarias urgentes como más recursos, mejor equipamiento, personal capacitado o apoyo a madres gestantes, más medicamentos o condiciones dignas de atención, la respuesta institucional sigue centrada en fórmulas políticas que han demostrado ser ineficaces. La desconexión entre diagnóstico y solución revela una gestión más enfocada en preservar el aparato partidista que en atender las necesidades reales de la población.

La mortalidad infantil no es una estadística abstracta: son vidas de recién nacidos perdidas por causas prevenibles. Que en pleno 2025 una provincia cubana esté reportando tasas que superan las de los peores años recientes (como 2021), sin una estrategia sanitaria clara, es una señal de colapso.

Cuba reportó la tasa de mortalidad infantil más baja de su historia en 2017, cuando se registró un 4.1 por cada mil nacidos vivos, según el Ministerio de Salud. En contraste, el país cerró 2021 con una tasa de 7.6, la más alta de sus últimos 20 años.

En ese año, Ciego de Ávila registró el indicador más elevado del país, con 13.6 por cada mil nacidos vivos, que duplicó la del año anterior, y en lo cual incidió el bajo peso al nacer y la prematuridad en la morbilidad y la mortalidad del territorio, asociados, fundamentalmente, a la hipertensión arterial, el crecimiento intrauterino retardado y el embarazo en la adolescencia.

Un reciente video del Hospital Psiquiátrico Luis Ramírez López, de Guantánamo, mostró condiciones mejores de lo habitual en Cuba, pero denuncias previas revelaron falta de equipos, maltrato y agresividad entre pacientes y cuidadores.

En 2022, trascendió una presunta negligencia médica con una joven cubana en coma en el Hospital General Docente Dr. Agostinho Neto.

En abril 2021, dos bebés recién nacidos murieron en la propia institución hospitalaria, luego de que el servicio de neonatología les administrara un antibiótico, que también causó grave inestabilidad a otros dos menores.

Preguntas frecuentes sobre la crisis de mortalidad infantil en Guantánamo

¿Cuál es la tasa de mortalidad infantil en Guantánamo en 2025?

La tasa de mortalidad infantil en Guantánamo en 2025 es de 13.94 por cada mil nacidos vivos. Este valor es casi el doble de la media nacional de Cuba, que es de 7.1. Este preocupante incremento refleja el deterioro del sistema de salud en la provincia.

¿Cuáles son las causas del aumento de la mortalidad infantil en Guantánamo?

Las principales causas de la mortalidad infantil en Guantánamo incluyen afecciones perinatales, como hipertensión, preeclampsia y hematoma retroplacentario. La falta de seguimiento, control y recursos en el sistema de salud también contribuye a este aumento. Además, la respuesta gubernamental se ha centrado en ideología política en lugar de soluciones sanitarias efectivas.

¿Cómo está respondiendo el gobierno cubano al problema de la mortalidad infantil?

La respuesta gubernamental ha sido más política que práctica. El gobierno se ha centrado en estimular la participación de la militancia del Partido Comunista en actividades sanitarias y fortalecer el trabajo político e ideológico, en lugar de proporcionar recursos médicos, mejorar el equipamiento hospitalario o capacitar al personal de salud.

¿Cuál ha sido el impacto de la falta de recursos médicos en Guantánamo?

La falta de recursos médicos en Guantánamo ha impactado negativamente la calidad de la atención sanitaria. Esto ha llevado a un aumento en la mortalidad infantil y a quejas sobre el estado de las instalaciones del Hospital General Docente Dr. Agostinho Neto. La carencia de insumos y personal médico capacitado agrava aún más la situación.

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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un periodista antes de su publicación.


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