El Excmo. Sr. James David Hooley, embajador del Reino Unido en Cuba, celebró su primer "Día del Té" en La Habana de una manera muy distinta a como se acostumbra en su país natal.
A un mes de haber asumido su misión diplomática en la capital cubana, el embajador británico visitó este 21 de mayo una finca en Guanabacoa, donde fue recibido por los líderes del proyecto local Bacoretto, especializado en la producción de harinas artesanales sin gluten.
Durante la visita, Hooley aprendió la forma cubana de preparar infusiones similares al té: cocimientos de plantas medicinales como el orégano orejón, la tila, la manzanilla, la menta, la moringa o las hojas de guayaba, entre otras.
En lugar del tradicional té negro inglés con leche, el diplomático se encontró con una experiencia marcada por la sanación y la escasez. “Ustedes lo hacen muy diferente”, dijo con una sonrisa tras probar un cocimiento local servido acompañado de galletas y panquecitos preparados con las harinas sin gluten de Bacoretto.
Una tradición inglesa reinterpretada a lo cubano
En el Reino Unido, la ceremonia del té es mucho más que disfrutar de una bebida. Es una costumbre arraigada en la identidad británica, una pausa cotidiana para socializar o simplemente disfrutar del momento.
Desde el clásico “afternoon tea” con pastas y scones, hasta el té de desayuno robusto, el consumo es una expresión cultural que va del protocolo a lo afectivo.
En Cuba, aunque hay amantes del té, no existe una cultura arraigada en este sentido, como sí puede decirse que la hay con el café.
Las infusiones, conocidas comúnmente como tisanas o cocimientos, se toman principalmente con fines medicinales. No suelen ser elegidas por placer, sino como un recurso accesible en momentos de enfermedad o escasez.
Sin embargo, debido a la actual crisis alimentaria que atraviesa el país, muchas familias han empezado a recurrir a las infusiones como sustituto del café y la leche en el desayuno.
Bacoretto: harina cubana para una dieta alternativa
El proyecto Bacoretto, liderado por el emprendedor Gabriel Pérez, de 39 años, produce semanalmente entre 6 y 8 kilogramos de harina artesanal a partir de yuca, arroz, plátano y coco. Sin embargo, la falta de financiamiento y maquinaria limita la expansión de esta microempresa familiar que emplea a ocho personas.
Su propuesta tiene un mercado creciente de personas con intolerancia al gluten que necesitan alternativas locales y naturales, pero en Cuba pocos cocineros saben trabajar con estas harinas.
Con esta visita, el nuevo embajador reafirma su compromiso de fortalecer las relaciones entre el Reino Unido y Cuba, partiendo desde lo cultural y lo humano. Dejó claro que una taza de té siempre es una oportunidad para conversar con los emprendedores cubanos del sector privado.
Archivado en:
