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Una denuncia pública difundida este martes en redes sociales acusa a la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Miguel Matamoros, en Santiago de Cuba, de maltrato y atropello institucional contra el reconocido artista Ricardo Peral Alonso, director de la compañía Modelos Andante, con más de dos décadas de trabajo dentro del sistema estatal.
La denuncia fue realizada en Facebook por la activista Daniela Peral, hija del artista, quien aseguró en su publicación que la compañía que dirige su padre está registrada en el catálogo de la empresa desde hace más de 20 años, sin que se hayan cumplido en ese tiempo los compromisos básicos que esa entidad debe garantizar, como la promoción, contratación, asesoría y condiciones mínimas para las presentaciones artísticas.
"¿Qué empresa hace esto?", cuestionó Peral. “Ninguna prácticamente, pero de esa gestión depende el porciento que se conviene entre la unidad artística y ella”, añadió.
En el caso de Modelos Andante, aseguró que ni siquiera los pagos mensuales se realizan a tiempo, lo que, en sus palabras, ya es una prueba del deterioro institucional.
La situación se habría agravado el lunes, cuando —según su testimonio— la directora de la empresa, Rosa María Prades Bell, habría gritado, humillado y amenazado al artista, exigiéndole firmar un nuevo porcentaje de ingresos que, según la denunciante, fue impuesto de forma arbitraria.
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Peral afirmó que su padre abandonó el lugar tras ser maltratado verbalmente, en un espacio que —según ella— debería velar por sus derechos como creador.
La activista expresó que la reacción de la funcionaria constituye un uso abusivo del poder, y dejó claro que no buscan un conflicto personal, sino la defensa de los derechos que como artistas les corresponden.
“No crea tampoco que esto se va a convertir en una guerra pírrica ni personal; nos asiste el derecho, aunque usted crea que está por encima de la ley”, advirtió.
A modo de cierre, Peral defendió el legado de su padre y lo que representa Modelos Andante para la cultura santiaguera: “Es el único espectáculo que aún permanece en (su) empresa y no se debe a ella, se debe a la constancia y dedicación de su director, que lleva más tiempo ahí que usted y no merece ser maltratado por nadie”.
Y concluyó con una frase cargada de dolor y protesta: “El artista puro no ha muerto, ustedes lo están matando. ¿Artistas santiagueros, hasta cuándo van a hacer silencio?”
Hasta el momento, la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Miguel Matamoros no ha emitido ningún pronunciamiento público en redes sociales sobre estos señalamientos.
Sin embargo, varias personas han reaccionado a esta denuncia. Entre ellas, la activista Lara Crofs, cuyo nombre real es Yamilka Lafita, expresó en redes sociales que la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Miguel Matamoros no está cumpliendo con sus obligaciones hacia la Compañía Modelos Andante, ni con su deber de representar, promover y garantizar condiciones dignas a sus artistas.
Denunció además que su directora, Rosa María Prades Bell, “humilló y gritó a Ricardo Peral Alonso, director de la compañía, bajo amenazas y abusando de su poder”.
En su mensaje, Crofs afirmó: “¡Basta ya del maltrato institucional al arte y a los artistas en Santiago de Cuba!”, y defendió el legado del artista: “Ricardo Peral Alonso no necesita defensa: su obra y su legado lo defienden solos”.
También reaccionó la productora Daya Prieto, quien se identificó con la denuncia al recordar su propia experiencia con la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos de Holguín (EPCME).
“Fueron muchos años batallando... Los mismos problemas, las mismas violaciones. Hace ya tantos años que esa institución debió dejar de existir... no sirve para nada, no aporta nada, no representa ni comercializa nada”, expresó.
Prieto denunció el carácter abusivo del sistema, al que calificó como “una maquinaria demoledora de la creación y estafadora por naturaleza”, y recordó los atropellos sufridos por su padre, un cantautor reconocido, a quien —según relató— la empresa trató con desconsideración hasta sus últimos días.
“Los pagos a la ONAT eran siempre desproporcionales a los ingresos. La chequera post mortem de mi padre, con más de 30 años de trabajo, es de mil pesos cubanos”, detalló.
A pesar de mencionar que hubo directores comprometidos en algún momento, afirmó que su experiencia general con esa entidad fue de “amargos recuerdos”.
Por su parte, Yasmani Castro Caballero destacó públicamente la trayectoria y el impacto de Ricardo Peral Alonso en la vida cultural de Santiago de Cuba.
“Me consta la valía de tu padre y lo importante que ha sido para el desarrollo cultural de esa ciudad. El cual se mantiene contra viento y marea”, afirmó. Castro expresó además su esperanza de que la situación se resuelva favorablemente: “Espero que esta disyuntiva tenga un final feliz”.
El fotógrafo Rubén Aja Garí también se sumó a las reacciones, recordando el papel esencial de los creadores en el entramado cultural del país.
“A veces se nos olvida que los directivos pasan, y los artistas y su obra siempre quedan... Que las instituciones existen gracias a los artistas y no lo contrario”, escribió.
Aja criticó la actitud de algunos funcionarios que, lejos de apoyar la creación, desincentivan la iniciativa artística: “Sabemos de instituciones donde sus funcionarios le dicen a los artistas: ‘no te pongas creativo’... Vaya semejante disparate”, concluyó.
Otra voz que se sumó a las reacciones fue la del artista Dialexis Palacio, quien lamentó profundamente el trato que reciben los creadores dentro del sistema institucional cubano.
“Es lamentable el maltrato que sufrimos los artistas. La ineptitud, el atropello y las banalidades son muestras de las tan llamadas ‘miserias humanas’”, expresó.
Palacio enfatizó que las empresas de música existen gracias a los artistas, no al revés, y lanzó una reflexión crítica sobre el abandono que sienten muchos creadores: “Que la cultura nos salve, porque nosotros no tenemos apoyo de nadie”.
El artista Jorge Castillo Rodríguez también expresó su respaldo a Ricardo Peral Alonso y la compañía Andante, con la que afirmó tener un vínculo personal y artístico desde sus inicios.
“Me solidarizo con cualquier causa a favor de ‘Andante’, que prácticamente nació en los entornos de mis andares. También conozco de sobra a ese humilde artista que es Ricardo Peral Alonso, muy prudente y profesional”, señaló.
Castillo lamentó el contexto actual que enfrentan los creadores del espectáculo en Santiago de Cuba, y compartió su propia experiencia de maltrato institucional: “Los capítulos que viven hoy Ricardo y su ‘Andante’ los he vivido en vida propia. La diferencia es que a los que nos pronunciamos nos cierran las puertas más temprano”.
En diversas regiones del país, se acumulan denuncias que retratan el comportamiento arbitrario de entidades estatales cubanas frente a ciudadanos que exigen sus derechos o simplemente expresan su identidad.
Por ejemplo, en Santiago de Cuba, Jorge L. Veranes Vera, custodio con 14 años de experiencia en la cafetería H-2 del Distrito José Martí, estuvo desde noviembre de 2024 sin recibir su salario.
La cafetería, subordinada a la Empresa Municipal de Gastronomía y que presta servicios como parte del Sistema de Atención a la Familia (SAF), mantuvo sus operaciones y ventas de productos, pero los ingresos no se tradujeron en el pago a quienes sostienen el servicio.
Uno de estos casos ocurrió cuando un joven fue expulsado de una cafetería estatal de Palmares en Ciego de Ávila, por el simple hecho de vestir con un estilo diferente. El trato discriminatorio incluyó insultos y descalificaciones que evidencian la falta de protocolos institucionales para el respeto a la diversidad.
Otro testimonio recoge la historia de un cubano que, tras ser víctima de acoso homofóbico en varias instituciones, fue marginado sistemáticamente de distintos centros laborales.
Las entidades implicadas no solo omitieron actuar, sino que participaron o encubrieron los hechos, consolidando una estructura de poder que castiga la diferencia y silencia las denuncias internas.
La situación no es exclusiva de un sector. En Guantánamo, una mujer trans fue expulsada de un establecimiento estatal por “no cumplir con el perfil de mujer” que el lugar exigía a sus clientas.
Preguntas frecuentes sobre el atropello institucional al artista Ricardo Peral Alonso en Cuba
¿Qué denuncia ha sido realizada contra la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Miguel Matamoros?
La denuncia acusa a la empresa de maltrato y atropello institucional contra el artista Ricardo Peral Alonso. Se mencionan incumplimientos en promoción, contratación y condiciones mínimas para presentaciones artísticas, además de pagos mensuales atrasados.
¿Cuál fue el incidente que agravó la situación entre Ricardo Peral Alonso y la empresa?
El incidente se agravó cuando la directora de la empresa, Rosa María Prades Bell, supuestamente humilló y amenazó a Peral, exigiéndole firmar un nuevo porcentaje de ingresos de forma arbitraria. El artista abandonó el lugar tras ser maltratado verbalmente.
¿Qué ha dicho la activista Daniela Peral sobre la situación de su padre?
Daniela Peral, hija del artista, denunció en redes sociales el maltrato institucional hacia su padre y afirmó que la reacción de la funcionaria es un uso abusivo del poder. Defendió el legado de su padre y la importancia de su compañía en la cultura santiaguera.
¿Cuál ha sido la respuesta de la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Miguel Matamoros ante estas acusaciones?
Hasta el momento, la empresa no ha emitido ningún pronunciamiento público en redes sociales sobre los señalamientos realizados por Daniela Peral acerca del trato hacia su padre.
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